Amor y entrega para crecer profesionalmente

Cuba logra ayudar a más de un centenar de países del orbe con la colaboración médica que llega hasta los parajes más inhóspitos, donde los habitantes desconocen la atención sanitaria especializada.

Los galenos manzanilleros se suman a este ejército de batas blancas que brindan su atención sin importar el credo, raza o la posición social de sus pacientes; su meta, preservar la vida de los más humilde, cumpliendo con lo expresado por el Comandante Fidel Castro que nuestro país será capaz de llevar a todos los rincones del mundo «médico y no bombas».

El doctor Jonnes Vallejo Licea, especialista en cirugía general, cumple con este principio revolucionario en Burkina Faso, un país de África subsahariana, nuevamente y por vía internet sostuvo conversación con esta reportera.

“Inicialmente estuve en la segunda capital del país, específicamente la capital comercial, la acogida a los cubanos allí era bastante aceptable; debido a los actos terrorista que se han estado sucediendo aquí , cada vez más frecuentes, decidieron trasladar a todo el personal hacia la ciudad principal, y ahora trabajo en el hospital universitario universitario».

«Cuando inició todo esto de la Covid-19 hicimos un seminario preparatorio entre toda la brigada, que es pequeña, somos aproximadamente 25 integrantes; entre todos debatíamos en talleres los fines de semana todo lo relacionado con esta pandemia. Antes que el país dictaminara todas las medidas preventivas ya nosotros habíamos sido capacitados y sobre todo alertados de cómo evitar el contagio del personal médico y diplomático que labora en esta nación».

«Aquí ya prácticamente terminamos con esta enfermedad, primero porque abunda mucho el paludismo, es muy frecuente, y ellos están acostumbrados a tomar antipalúdicos ante cualquier molestia o síntoma de enfermedad, todo lo asocian a esto y se ha demos que es efectivo este tipo de medicamento en el tratamiento de esta nueva enfermedad».

«Por otro lado, es muy costosa la atención médica en este país y ellos se cohíben de asistir al médico, porque son por lo general personas muy pobres».

«Es muy difícil el enfrenamiento de la distancia de los familiares y demás seres queridos, uno deja a los hijos, esposas y el resto de la familia, gracias a la tecnología podemos tener una comunicación diaria, pero sabemos que venimos con un solo objetivo, el de ayudar a estas personas a mejorar su calidad de vida; pero contra todos los riesgos que amerita estar en una tierra extraña, aprendemos mucho y crecemos profesionalmente”.

Así nuestros profesionales dejan en alto el nombre de esta isla caribeña que construyen páginas cargadas de amor y dedicación, de la que miles de personas de cientos de países agradecen por su entrega.

Fotos Cortesía del entrevistado 

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