COVID-19 en el mundo: Ecuador registra más de 46 mil contagios y 3 mil 874 muertes oficiales

Una fila en las afueras de una farmacia en Guayaquil, Ecuador. Foto: Santiago Arcos/Reuters.

Ecuador reportó este sábado 3 874 fallecidos oficiales y 2 608 probables, así como 46 356 positivos por la COVID-19, según los datos revelados por el Ministerio de Salud Pública.

Desde que se informara del primer caso el pasado 29 de febrero se han recogido un total de 134 141 muestras para el coronavirus SARS-CoV-2, entre PCR y pruebas rápidas en Ecuador, un país habitado por más de 17 millones de personas.

Con base en esas pruebas, se han descartado 63 162 casos.

Los datos por provincias, que se basan únicamente en los test PCR, indican que la costera de Guayas continúa a la cabeza con 14 626 positivos y 1 491 decesos, seguida de la andina de Pichincha, cuya capital es Quito, con 5 185 casos y 386 muertes.

A esas provincias les siguen en orden Manabí, con 3 248 casos; Los Ríos, con 1 940; El Oro, que reúne 1 489; Santo Domingo de los Tsáchilas, con 1 364 positivos; Esmeraldas, con 1 420, y Azuay, con 1 232, mientras que el resto de provincias tienen menos de mil casos cada una.

El boletín oficial diario precisa que 18 852 contagiados están estables en aislamiento domiciliario y 546 hospitalizados en condición estable, mientras que 219 se encuentran ingresados bajo pronóstico reservado.

Otros 4 600 pacientes se han recuperado, 5 480 recibieron el alta hospitalaria y 12 785 fueron dados de alta epidemiológica.

A nivel nacional, el grupo etario más afectado es el de 20 a 49 años, que aglutina el 56,9% de los casos, seguido por el de 50 a 64 años, que suma el 23,3 %, y el de mayores de 65, con el 16,1% de confirmados.

Ecuador se encuentra en un proceso de cambio de fase de la estrategia epidemiológica para encarar la pandemia de la COVID-19 y pasar del aislamiento masivo al distanciamiento social, con el levantamiento paulatino y coordinado de las restricciones que entraron en vigor con el estado de excepción el 16 de marzo.

De los 221 cantones que tiene Ecuador, 128 están en amarillo y dos en verde, según la ministra de Gobierno María Paula Romo.

La capital, Quito, inició la semana pasada una nueva etapa de desescalada y pasó del color rojo al amarillo en el semáforo epidemiológico, lo que se ha traducido en la reanudación del transporte público.

Además, una reducción en el horario del toque de queda que ahora inicia a las 21.00 horas y termina las 05.00, y mayor actividad comercial y laboral que se ha visto en las calles de la urbe, habitada por unos tres millones de personas.

Con el semáforo amarillo se da prioridad al teletrabajo, y el viernes Romo puntualizó que se mantendrá la suspensión de la jornada laboral presencial para el sector público en Quito por una semana más.

Asimismo, anunció que revisarán la reactivación gradual y con protocolos del transporte interprovincial.

Despedido el médico peruano que aconsejaba tratar COVID-19 con dióxido de cloro

El médico al mando del grupo de expertos encargado de combatir el coronavirus en la región peruana de Ayacucho fue despedido después de recomendar que se ingiera dióxido de cloro, un compuesto químico similar a la lejía, para eliminar el coronavirus del organismo.

Amílcar Huancahuari, que hasta el viernes era jefe del comando COVID-19 en esta región del sur de los Andes peruanos, pidió repartir a la población dióxido de cloro, una sustancia que se usa como desinfectante para superficies industriales y que no es apta para el consumo humano.

Esos frasquitos de solución de dióxido de cloro deben distribuirse a todos los que presenten síntomas de COVID-19, a los que tengan dolor de garganta, fiebre, dolor de cabeza y hasta dificultad respiratoria. Ya se ha ido probando con personas con la COVID-19 y estas han mejorado notablemente, aseguró Huancahuari durante una conferencia de prensa.

El gobernador regional de Ayacucho, Carlos Rúa, aclaró en otra rueda de prensa que la recomendación del médico era a título personal porque nunca lo había mencionado en las reuniones del comando, y a las pocas horas anunció que había sido cesado como jefe de este comité de expertos.

Rúa explicó que un médico, y más en esa posición de responsabilidad pública, no puede dar recetas a título personal que pongan en riesgo la vida de la población y pasen por encima de las directivas y las guías establecidas por el Ministerio de Salud.

Le comunico a la población que, bajo estas circunstancias, no es posible que se estén dando recetas médicas por encima de lo que dice el ministerio, recalcó Rúa.

La misma Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud de Perú, señaló en noviembre de 2019 que el dióxido de cloro es un poderoso agente blanqueador, y su consumo puede causar graves daños a la salud, siendo algunos potencialmente mortales.

Anteriormente ya habían lanzado avisos similares la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades sanitarias de países como Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Argentina, Brasil, Colombia y Chile.

La OMS alertó que no hay evidencias de que el dióxido de cloro sea eficaz para uso médico, no solo para tratar el coronavirus sino cualquier otra enfermedad.

Sin embargo, es habitual encontrar el dióxido de cloro comercializado fraudulentamente en internet bajo el nombre de Solución Milagrosa Mineral (MMS) o clorito de sodio para distintas enfermedades como el VIH/Sida, el cáncer, el autismo, la hepatitis, el cáncer, la gripe, la malaria y ahora la COVID-19.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) también aseguró en un comunicado en abril que, lejos de tener evidencia de la seguridad o eficacia del dióxido de cloro, presentan riesgo considerables a la salud de los pacientes.

La FDA ha recibido reportes de personas que después de tomar dióxido de cloro experimentaron eventos adversos graves, como insuficiencia respiratoria, cambios en la actividad eléctrica del corazón, baja presión arterial mortal causada por deshidratación, insuficiencia hepática aguda, vómitos y diarrea severa.

Perú es el segundo país de Latinoamérica y el octavo del mundo con más casos confirmados de COVID-19, con 220 749 contagiados, de los que 6 308 han fallecido.

A pesar de ser el primer país de América Latina en decretar la cuarentena general y obligatoria el 16 de marzo, cuando apenas tenía registrados 71 casos, la pandemia se ha expandido, especialmente en el últimos mes, cuando se flexibilizó el confinamiento para reactivar la economía.

(Con información de EFE)

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