Recorre viceministro de las FAR zonas afectadas por Irma en Ciego de Ávila

Joaquín Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en intercambio con damnificados de la provincia.

Joaquín Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en intercambio con damnificados de la provincia de Ciego de Ávila, luego del paso del huracán Irma, convocó a trabajar con orden y disciplina por la recuperación de las afectaciones, y llamó a tener confianza, porque el Estado no dejará a nadie desamparado.

En su condición de jefe del Consejo de Defensa de la Región Estratégica Central, compartió con familias afectadas en los poblados de Máximo Gómez y Punta Alegre, donde más del 90 % del fondo habitacional sufrió severos daños.

Acompañado por Félix Duarte Ortega, presidente del Consejo de Defensa en la provincia, y otras autoridades, conoció que, además de las casas, los perjuicios se extendieron a las telecomunicaciones y las redes eléctricas –restablecidos en más del 60 % con el funcionamiento de grupos electrógenos–.

En el poblado de Máximo Gómez, el general de cuerpo de Ejército visitó a Milagros Alemán Cruz, quien perdió parte de su hogar por la caída de un árbol; luego de que la anfitriona lo invitara a un café, Mary Blanca Ortega Barredo, titular del Mincin, explicó a los vecinos reunidos allí, las gestiones a seguir para iniciar los trámites encaminados a la restauración de los daños de las viviendas.

Dijo que en cada zona de defensa habrá una oficina para esos fines, en aras de que la población no tenga que trasladarse a grandes distancias para realizarlos, pues en el país Irma dejó a más de 100 000 damnificados que esperan por soluciones ágiles y ordenadas.

Al referirse a las formas de pago enumeró el desembolso en efectivo, el crédito bancario, la bonificación, el subsidio, o la combinación de las cuatro modalidades, de acuerdo con las posibilidades de cada familia.

Poco después, Quintas Solá y su comitiva se trasladaron hacia el poblado de Punta Alegre –distante unos cuatro kilómetros de Máximo Gómez– y allí también dialogaron con residentes del lugar, quienes patentizaron la confianza de que la Revolución no abandonará a nadie en las difíciles circunstancias que atraviesan varias provincias del país.

En la Unidad Empresarial de Base Flota Marina Punta Alegre, se interesó por el estado en que quedaron las embarcaciones después del huracán y preguntó cuándo volverían al mar. Raúl García García, el director, dijo que la rápida desconcentración hacia el refugio impidió mayores daños, en tanto solo un barco quedó hundido (ya fue rescatado), y solo queda por traer a La Aguja, una de las enviadas, que la fuerza del viento y la elevación del mar la llevó hacia un área de manglares en la zona donde se le dio abrigo.

(Con información de Granma)

Trabajadores de la termoeléctrica Guiteras laboran intensamente para su recuperación

 La fuerza de las olas movió piezas de hormigón de un peso increíble. Foto: Ventura de Jesús García

La fuerza de las olas movió piezas de hormigón de un peso increíble. Foto: Ventura de Jesús García

La extensión del litoral norte de la ciudad de Matanzas fue una de las víctimas predilectas de Irma. En ese tramo, conocido como zona industrial, arrasó con muchas de las construcciones más cercanas a la costa. Allí encontró también a la central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras.

La llamada casa de circulación de agua de mar de ese bloque se desmoronó como un castillo de naipes. Armazones que servían de rompe olas, con siete anillos de hormigón que terminaban por completar cerca de 70 toneladas de pesos, fueron movidas y cayeron sobre la imprescindible estructura.

En un abrir y cerrar de ojos llegaron decenas de hombres y equipos. A toda prisa, como si en la CTE hubieran decretado un incendio. Operarios y fuerzas combinadas comenzaron una incansable actividad por restablecer la planta, lo que se dice un vendaval de trabajo que se extiende ya por más de una semana.

Al llegar allí es fácil captar el estado de ánimo. Se lee en el rosto de los trabajadores.

Cada vez que la Guiteras sufre una rotura o es víctima de algún accidente extraño van en busca de los especialistas más capacitados. En ese grupo selecto no falta nunca Alcides Meana, ingeniero principal, ya jubilado, que laboró en los cimientos de la termoeléctrica. Nadie la conoce como él; es capaz de reproducirla en sus menores detalles.

Este ingeniero eléctrico, un hombre tranquilo en apariencia, apenas si ha dormido estas últimas noches. Al igual que los directivos de la planta yumurina, sigue empeñado en sacarla del mal momento.

Recuerda que llegó por primera vez a ese lugar en enero de 1982. «Esto era manigua, costa, riscos y algunas casas de recreo en los alrededores. Entonces realizaban la investigación geológica necesaria para la elaboración del proyecto.

«El país había decidido invertir en una central térmica ante el crecimiento de la demanda de electricidad. Se escogió este territorio por la existencia de la bahía y la posibilidad de captar agua de mar para el enfriamiento del sistema. Una planta única con una capacidad para generar 330 MWh.

«Se construyó en seis años y medio. Uno de los grandes tropiezos fue la aparición de una grieta justo debajo de donde iba la turbina. Era una abertura de 30 metros de caída libre por debajo del nivel del mar, inclusive navegable a lo largo de un kilómetro y medio en dirección a la ciudad de Matanzas.

«Fue algo desconcertante y atrasó la inversión. Luego de realizados los estudios pertinentes se procedió a un relleno con piedras y posteriormente hormigón. Luego se fundió una losa puente, de un borde de la grieta al otro y en ella asentamos el cimiento de la turbina. Otro retraso significativo fue el ciclón Kate. Debido a esto, desaparecieron todas las facilidades temporales en el área de la obra.

«La entregamos finalmente en 1988 y sincronizó al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) desde marzo de ese año. Fidel estuvo aquí con nosotros, recorrió la planta y dialogó con los trabajadores».

–Alcides, ¿por qué le atribuyen una significación particular a la CTE matancera?

–Porque se trata de una unidad que con una sola máquina es capaz de generar, y lo hace además con un bajo consumo de combustible. Es la que más estabilidad ofrece al SEN, uno de sus bastiones principales.

–¿Puede referirse a la extensión del desastre provocado por el huracán Irma?

–La peor consecuencia del huracán es el desplome del edificio de la casa de circulación, encargada de tomar el agua de mar para el enfriamiento del sistema de la central térmica. Sin ella no puede funcionar la central.

«El sistema de defensa contra olas en el borde costero colapsó. La energía de las olas empujó bloques de un increíble peso y los impactó contra el edificio de la casa de bomba de agua. También sufrió daños la planta de hipoclorito. La sala de maquina se inundó casi un metro de altura y lógicamente tenemos que desarmar equipos, sacar motores, limpiarlos, darles mantenimiento, quitar la humedad, volver a reconectarlos y comprobarlos. Esos son trabajos colaterales».

–¿Cómo disipar el problema, cuál ha sido la estrategia para preparar esta especie de desquite?

–El objetivo esencial es ver cómo, en primer término, podemos echar a andar una de las dos bombas, lo cual garantiza la generación de hasta 230 MWh. En una segunda etapa daremos vitalidad a la segunda bomba y se construirá una caseta provisional para proteger esos equipos, en tanto se levante el edificio definitivo de la casa de bombas, lo cual no debe interferir en el funcionamiento de la planta y cuyo diseño tendrá en cuenta lo sucedido.

«Está claro que los trabajos no son de poca monta. Hasta la fecha se han extraído alrededor de 5 000 metros cúbicos de escombros del área afectada. El obstáculo mayor en estos momentos es la limpieza de los cuatro conductos de la piscina de aguas tranquilas. Una draga marítima, con el auxilio de varios buzos, labora para liberar los escombros y lograr su comunicación con el mar una tarea extremadamente compleja».

–¿Qué fuerzas participan en los trabajos de recuperación y de qué equipos disponen?

–Mayormente participan el Micons Varadero y el de Matanzas, así como Obras Marítimas y la Empresa de Mantenimiento a Centrales Termoeléctricas. No han faltado brazos. Todos se han alzado como un solo hombre. Llama la atención los potentes retromartillos para las grandes demoliciones. Entre otros equipos contamos con buldóceres, cargadores de gomas y grúas desde 100 hasta 30 toneladas de capacidad de izaje.

La agricultura tunera busca su reanimación tras el paso de “Irma”

La agricultura tunera busca su reanimación tras el paso de "Irma"

La agricultura tunera busca su reanimación tras el paso de “Irma”

Aun cuando las afectaciones a la agricultura fueron considerables en el norte de la provincia, ya se trabaja en la recuperación de áreas y el uso eficiente de los productos cosechados.

En “Jesús Menéndez”, los daños principales se registraron en mil 45 hectáreas de plátano, en cuyos dominios hoy clasifican lo que puede servir para el consumo de la población y de los animales. Este municipio tiene tierra lista para la producción de alimentos de ciclo corto, aprovechando la humedad de los suelos.

Otras de las acciones que recoge el norte de la provincia son estrategias de salvación de las áreas de esa vianda y la localización de la semilla.

En “Jesús Menéndez”, por ejemplo, la contratación en las formas productivas antes del paso del huracán Irma reconocía la posibilidad de unas 615 toneladas de comida para la población. Ahora, el reto de este territorio será recuperarse para su localidad y para el envío a otros municipios.

Puerto Padre ya trabaja en la siembra de productos de ciclo corto. Allí, la dirección de Azcuba tiene un programa para recobrar las áreas de cultivos varios. Lo cierto es que la Villa Azul tuvo afectaciones en más de tres mil hectáreas, sobre todo de plátano, e impacto en varias instalaciones del porcino y la agricultura. Las producciones  recuperadas se  destinan a los evacuados y a los consejos populares.

La Agricultura, se especificó en el programa radial Latir del pueblo, está reajustando la campaña de siembra de frío, para lo cual dispone de semilla y fertilizante.

Autoridades del sector en la provincia consideran que los municipios más afectados están en condiciones de salvar cada parcela de tierra para la siembra. Una tarea imprescindible es el rescate del plátano.

Igualmente, tanto las autoridades competentes como los pobladores no deben permitir el desvío de recursos. Solo el cuidado y la protección de los productos disponibles darán un vuelco a la situación actual de la agricultura en la parte norte del territorio.

(Con información de Periódico 26)

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