Sin presencia cubana, el judo inicia período de clasificación rumbo a Tokio 2020

La IJF espera que el judo sea uno de los mayores espectáculos en Tokio 2020. Foto: IJF.

Aunque faltan más de dos años para la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio, los mejores judocas del orbe comenzarán desde este viernes la carrera por lograr un puesto bajo los cinco aros. Más de 350 competidores buscarán en el Grand Prix de Hohhot los primeros puntos para conformar el ranking de clasificación olímpica, en un torneo sin los agarres y los ippones cubanos.

Según confirmaron a Cubadebate varios integrantes de la selección nacional, otra vez los problemas de financiamiento conspiran contra uno de los deportes más laureados en el país. Aunque en un primer momento los principales judocas del patio aparecían entre los inscritos, los gastos de un viaje hasta China, el alojamiento —según la categoría del hotel entre 130 y 280 dólares por día para cada persona— y otras cuestiones logísticas, impidieron concretar la aspiración de iniciar con buen pie el complicado proceso de clasificación.   

Para Kaliema Antomarchi, la única medallista cubana en el pasado Campeonato Mundial, participar en el mayor número de competencias posibles se torna esencial para garantizar un puesto entre las 18 judocas de cada división que tendrán un cupo directo hacia Tokio. “De mi parte queda entrenar fuerte, pero también necesitamos competir para mejorar el nivel. Es importante acumular puntos ahora porque después todo es más difícil”, asegura.

Según las normas divulgadas por la Federación Internacional de Judo (IJF), el listado de clasificación cerrará el 24 de mayo de 2020 en el Grand Slam de Bakú y recogerá las puntuaciones de los seis mejores resultados de los atletas en cada una de las dos últimas temporadas. Para la suma final, los puntos ganados hasta mayo de 2019 tendrán solo la mitad de su valor, y entre esa fecha y la conclusión del plazo sí contarán al cien por ciento.

De acuerdo a la IJF, quienes no terminen entre los lugares de privilegio deberán esperar por un boleto continental o por uno de los 20 wild card destinados para los países que no obtengan al menos un cupo, de ahí el interés de muchos judocas en acumular desde ya la mayor cantidad de puntos. Ahora la ciudad china verá con ese objetivo a campeones olímpicos como el ruso Khasan Khalmurzaev, la brasileña Rafaela Silva o el japonés Mashu Baker, junto a los titulares mundiales Soichi Hachimoto, Chizuru Arai, Nemanja Majdov y Mayra Aguiar.

Luego de esta ausencia, para el judo cubano sigue una etapa donde se torna esencial la eficiencia en los torneos más importantes. Lograr buenos rendimientos en las dos próximas citas mundiales, así como en los Campeonatos Panamericanos de 2019 y 2020 son asuntos imprescindibles para solventar la escasez de competencias y garantizar buenos puntos para el listado olímpico.

Luego del récord de 26 países medallistas y 136 naciones participantes en el judo en Río de Janeiro 2016, la IJF incorporó como novedad al programa de Tokio la competencia por equipos mixtos e igualó la cifra de cupos disponibles para ambos sexos. Esas decisiones, según el organismo, pretenden contribuir a la igualdad de género y crear iguales oportunidades para todos los países miembros.

Para la edición olímpica de 2016 Cuba logró clasificar a nueve judocas y tuvo las mejores ubicaciones en los quintos lugares de Dayaris Mestre (48kg), Yalennis Castillo (78kg) y Álex García (+100kg). Por países, las únicas naciones que participaron con equipo completo fueron Francia, Japón y el país sede.

Lograr buenas actuaciones en los torneos que más puntos aportan es esencial para garantizar boletos hacia los olímpicos. Foto: IJF.

Luego de su bronce en Budapest, Kaliema Antomarchi es una de la sprincipales esperanzas de Cuba rumbo a Tokio 2020. Foto: Getty Images.

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