Índice histórico más bajo de mortalidad infantil en Manzanillo

Sala de neonatología del Hospital Ginecobstétrico Fe del Valle Ramos // Foto Archivo RG

Manzanillo. Enero 5.- Con el más bajo índice de mortalidad infantil de su historia, 0,8 por cada mil nacidos vivos, cerró Manzanillo el año 2018, como resultado de la consagración de los profesionales del sector de la salud pública y muestra de la fortaleza del Programa de Atención Materno-Infantil (PAMI) en la localidad.

La conquista se erige como el más trascendente de los logros de los cerca de 10 mil trabajadores de las batas blancas en el municipio, con la contribución directa de los médicos y enfermeras de la familia de la atención primaria, en los 124 consultorios de las cinco áreas de salud.

Este bajo índice resalta los altos estándares del sistema asistencial manzanillero y cubano, donde el bienestar de los niños y sus madres, con cero mortalidad en el 2018 en la urbe, es de vital importancia y contribuyó a que Granma alcanzara una tasa sin precedentes de 2,8 por cada mil nacidos vivos, que la ubica como el cuarto territorio cubano con la tasa más baja en este indicador de calidad de los servicios médicos.

Denota así las acciones de los grupos básicos de trabajo con las embarazadas durante los nueve meses de gestación, el trabajo en el Hogar Materno Rosa Elena Simeón, la atención a las futuras madres con riesgos genéticos y con antecedentes de enfermedades crónicas que pudieran poner en riesgo la vitalidad sus hijos, con el concurso de profesionales de todas las especialidades médicas.

Muy por debajo de la media nacional, se redujo considerablemente respecto al año 2017 en el que se produjeron 11 defunciones, contra una sola que aconteció en los últimos 12 meses debido a malformaciones congénitas incompatibles con la vida.

Durante el período Manzanillo tuvo un índice de bajo peso al nacer de 3,9, equivalente a solo 50 neonatos con esta condición, 23 casos menos que en 2017, destacó en su información la doctora Alesyanis Piña Salatí, funcionaria del PAMI en la localidad costera.

Otros indicadores de relevancia que lleva el sistema de salud pública cubano para evaluar la efectividad del quehacer en las diferentes instituciones responsabilizadas con la atención a los infantes, como grupo poblacional vulnerable, son las tasas de mortalidad en menores de cinco años y escolar, las que se comportaron por debajo de los requerimientos nacionales y mejoraron los resultados del año anterior: con valores de 1,58 y 1,38, respectivamente.

A este resultado contribuyeron igualmente los hospitales provinciales ubicados en esta ciudad golfeña, el ginecobstétrico Fe del Valle y el pediátrico Hermanos Cordové, con indicadores favorables en la etapa; fundamentalmente este último que con estrategias aplicadas disminuyó al máximo la pérdida de vidas en el servicio de terapia intensiva y mantuvo en cero la mortalidad en niños de cero a cinco años.

La satisfacción de madres, padres, y familias en general, y la vitalidad de quienes representan el futuro cubano, resulta de la consagración de los hombres y mujeres del sector sanitario manzanillero, que aportó a la vez para que Cuba lograra al cierre del 2018, por segundo año consecutivo, la tasa de mortalidad infantil más baja de su historia, con 4,0 por cada mil nacidos vivos.

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