Inocencio Peralta, en la familia de la Energía

Inocencio Peralta Gamboa, lector-cobrador y trabajador ejemplar del sector eléctrico en Manzanillo // Foto Denia Fleitas

Desde el año 1983 este manzanillero camina las calles de la ciudad del Golfo de Guacanayabo en desafío del tiempo, para cumplir con una faena que le ennoblece. De casa en casa, haciendo las lecturas de los metrocontadores del consumo eléctrico, convierte en habituales sus visitas a los clientes a los que le une, como a su Empresa, la energía.

“Siempre he estado enamorado de mi trabajo, me gusta mucho. Después de aquellos primeros recorridos en los que comencé a conocer bien la actividad como lector-cobrador, me encantó, y aunque tuve la oportunidad de pasar a otros puestos laborales me mantengo en ella hace 35 años”. Fueron las primeras palabras de Inocencio Peralta Gamboa, al encontrarlo en pleno ejercicio, sin importar la fuerza de los rayos del Astro Rey.

“Estoy dentro de un colectivo laboral donde nos llevamos como hermanos, y eso contribuye a que uno haga las cosas con mucho amor; porque siempre nos apoyamos los unos a los otros y tratamos de hacer el trabajo lo mejor posible para que nuestra entidad tenga los resultados que en este momento tiene la actividad de Comercial en el municipio de Manzanillo, con más de cinco años con indicadores de calidad muy buenos, y un avance reconocido por las instancias provinciales”.

Inocencio es uno de los 11 lectores-cobradores de la sucursal Centro del pueblo de la citada unidad empresarial, de los 22 que por todo el municipio efectúan el cobro de este vital servicio para todos. “Es una tarea no muy fácil, pero por los años de experiencia se cumple y especialmente por la unidad del colectivo. Es un trabajo con la población, el cobro de la electricidad que muchas personas no comprenden debido a su consumo excesivo y los montos a pagar; pero se logra tratando bien a los clientes, dando explicaciones y orientaciones del por qué su consumo, cómo debe hacerlo para que ahorre”.

“Ese intercambio con la población a mí me gusta, porque nosotros, refiriéndo me al lector-cobrador, el inspector y el liniero, somos la cara de la Empresa, los que tratamos directamente con ella. Por el servicio que prestamos los visitamos hasta cuatro veces en el mes, le atendemos, le damos orientaciones y sugerencias. El liniero le atiende cualquier inquietud, le pone el nuevo servicio, mueve el metro de lugar; el inspector revisa el metro en caso de queja, y los lectores somos como de la familia”.

Peralta es el único delegado de la Empresa Eléctrica en Granma al XXI Congreso de la CTC // Foto Denia Fleitas
Peralta es el único delegado de la Empresa Eléctrica en Granma al XXI Congreso de la CTC // Foto Denia Fleitas

“Nosotros estamos tres meses en un mismo lugar visitándolos dos veces, y ya uno hace confianza con la población, que te reconoce como tal y cuando uno deja de ir a un lugar y al retornar por la rotación se muestran afectuosos y preguntan dónde estaba o si me había jubilado. Y cuando usted trabaja bien, realiza las cosas con la responsabilidad y seriedad que debe, y trata a la población como merece, esta le toma cariño como parte de la familia”.

De esa entrega a la que se refiere nacen resultados como los tres años que de forma consecutiva llevan cerrando en cero, es decir, “que no dejamos de cobrar ni un solo recibo del consumo de la energía en Manzanillo; la ubicación en el quinto lugar de la emulación provincial por el 26 de julio; y el cumplimiento de las tareas sindicales, donde sobresalieron en 2018 los 34 obreros de la sucursal Barrio de Oro con el cumplimiento en el orden financiero en el primer mes del año”, que se proyectan para repetir y mejorar, comentó Peralta.

“Somos un colectivo bien preparado, y los lectores-cobradores de menor tiempo suman ya siete años. Desde que adquirí experiencia, muchos de los jóvenes que hacen esta tarea han recibido mis enseñanzas y preparación, porque la dirección administrativa ha tenido esta confianza de que yo le voy a enseñar cómo desempeñarse mejor en la labor que desarrollamos”.

Bastó hacer alusión a su primer apellido para que las referencias de sus compañeros fueran como torrentes de elogios por el compromiso con la labor, por la ejemplaridad y su disposición de contribuir al alcance de las metas de este colectivo de 246 trabajadores que este 14 de enero festejan su día.

Inocencio contribuye al alcance de las metas de este colectivo de 246 trabajadores en Manzanillo // Foto Denia Fleitas
Inocencio contribuye al alcance de las metas de este colectivo de 246 trabajadores en Manzanillo // Foto Denia Fleitas

No es de extrañar, que sea recíproco el aplauso. “A 35 años de permanencia en el mismo centro laboral, y 34 de ellos como dirigente sindical de este colectivo maravilloso que lo quiere a uno, que me respeta y admira por el desempeño; y los reconocimientos que me han hecho mis compañeros durante muchos años, por la consagración y cooperación, por la ayuda a quien la precise, pues siempre trato de inculcarle desde el ejemplo para que el trabajo fluya lo mejor posible, son suficiente estímulo para mí”.

Parte de este reconocimiento es su selección como el único delegado del sector eléctrico en la provincia de Granma al XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, y uno de los tres representantes del sindicato de Energías y minas.

“Es un honor, realmente me sorprendieron con esta noticia, teniendo en cuenta que hay compañeros muy valiosos dentro del movimiento obrero del sector eléctrico en la provincia; y me siento orgulloso de poderlos representar dignamente, y llevar a la magna cita de los trabajadores cubanos las inquietudes de mis compañeros”.

Con 61 años de edad, Inocencio Peralta es uno de los más destacados del sector eléctrico en la urbe manzanillera, un paradigma para quienes integran esta fuerza de incontables proezas laborales en beneficio del pueblo.

“Me siento con las facultades para seguir desempeñando mi labor. Y aunque la edad de jubilación es una preocupante, en el caso nuestro, por el trabajo de mucho esfuerzo, pues realizamos la labor a pie, en los montes, bajo lluvia, al sol, y a veces se sienten los kilómetros y kilómetros que debemos recorrer en la actividad; lo seguiré haciendo hasta que sea necesario, y mientras haya energías”.

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