Precisan detalles en La Habana para inicio de la primera etapa de la nueva normalidad

Foto Radio Cubana

El Consejo de Defensa Provincial (CDP) de La Habana analizó este domingo, con la presencia del viceprimer ministro, Dr. Roberto Morales Ojeda, un grupo de las medidas a aplicar en la capital una vez el territorio entre en la primera fase de la primera etapa post-COVID-19.

Los integrantes de ese órgano iniciaron el encuentro con el abordaje del tema del transporte, uno de los más complejos en la capital, de acuerdo con lo expresaro por Luis Antonio Torres Iríbar, presidente del CDP, al informar que se trabaja para dar una información precisa al pueblo sobre este particular.

Iribar comentó el reconocimiento de Díaz-Canel sobre la noticia de que La Habana no tuvo casos al cierre del viernes, lo que es la muestra del rigor de las medidas aplicadas en la ciudad. Díaz-Canel orientó evitar la posibilidad de un rebrote, continuar el trabajo en la producción de alimentos y reconocer el trabajo del pueblo habanero en apoyo a las regulaciones de las autoridades sanitarias.

Iríbar hizo un aparte para destacar la respuesta de los agentes del orden interior y dio lectura a la información publicada en el periódico dominical Tribuna de La Habana, para ilustrar el enfrentamiento de las autoridades a la tendencia estimulada por los enemigos de la Revolución en las redes sociales para llamar a la desobediencia social.

El doctor Carlos Alberto Martínez Blanco, director provincial de Salud, explicó el seguimiento de las acciones para la lucha antivectorial y epidemiológica en el territorio y profundizó sobre el seguimiento de las autoridades de la salud en la provincia con el objetivo de avanzar en los requerimientos previstos cuando se inicie la apertura de las instalaciones de turismo en la ciudad.

Informó que se cumple el indicador de los dos eventos que están a punto de cerrar en La Habana, teniendo en cuenta que no se detectaron nuevos casos de propagación de la enfermedad.

Torres Iríbar expresó que se ha cumplido lo que parecía imposible: realizar más de 1 500 muestras diarias, un ritmo que garantiza la efectividad del pesquisaje.

La Habana del Este resulta el municipio con mayores registros de pacientes con Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), y se aplican las medidas previstas para atender estos casos.

Por otro lado, Martínez Blanco hizo énfasis en las medidas aplicadas a las personas jurídicas y naturales en cuyos establecimientos se detectaron incumplimientos de lo establecido por las autoridades sanitarias para el control epidemiológico, que incluye la eliminación de enyerbamientos donde puedan prosperar vectores de transmisión de enfermedades como el mosquito.

Durante el Consejo se informó que se mantiene la producción de hipoclorito de sodio para el abastecimiento a la población y las farmacias. Al intervenir en este punto, Morales Ojeda indicó que “estábamos convencidos de que La Habana podría cumplir los indicadores sanitarios y entrar en la primera etapa en los próximos días. Es imprescindible insistir en el tema de la vigilancia epidemiológica, señaló.

Agregó que aun cuando se eliminan algunas restricciones, el riesgo se incrementa, por lo cual debemos ser consecuentes en la conciencia de nuestra población en la autopesquisa, como una acción que posibilita actuar de inmediato ante la presencia de casos.

Insistió que la vigilancia debe incrementarse en los lugares de mayores potencialidades de riesgo, en los colectivos de trabajo, y llamó a mantener la realización de test rápidos y PCR para continuar estudiando puntualmente qué acciones reforzar.

Se aumentará la capacidad del laboratorio del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, lo cual se evaluará para reforzar otras instalaciones con estas capacidades.

Debemos como enseñanza de la pandemia enfatizar en los servicios de terapia intensiva en cuanto a recursos tecnológicos, médicos y preparación del personal, manifestó.

En La Habana las salas de Infecciones deben estructurarse para la atención a enfermedades transmisibles y de forma centralizada lo referente a la COVID-19, subrayó Ojeda.

El viceprimer ministro orientó preparar centros de aislamiento que funcionen con este objetivo todo el tiempo.

Reconoció el trabajo de los estudiantes de Medicina en su vínculo con la realización de pesquisas y destacó que después de una ardua labor merecen disfrutar de sus vacaciones antes de retomar la continuidad de los estudios.

La dirección provincial de Salud debe prepararse para asumir posibles contingencias. Nunca La Habana había centralizado sus servicios médicos en función de una enfermedad, añadió.

Informó que el compañero José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido, orientó retomar el rescate del médico y la enfermera de la familia con el concepto que permitió al Comandante en Jefe Fidel Castro crearlos precisamente en Lawton, La Habana. Hoy en la provincia existen más de 2 000 consultorios.

Subrayó que el trabajo en la comunidad determina en el pesquisaje oportuno y directo, lo cual se reporta como un escalón necesario en la estructura del sistema de salud para evitar que sean asumidos por los hospitales y policlínicos.

Debemos consolidar los resultados alcanzados, sostenerlos. La provincia ha demostrado su potencial y capacidades aprendidas durante el enfrentamiento a la pandemia, expresó Morales Ojeda.

Seguidamente el doctor Martínez Blanco informó acerca del comportamiento de los índices de la lucha antivectorial, en la cual se observa una tendencia crítica en Plaza, Marianao y La Habana del Este, entre otros.

Más de 42 000 locales han recibido el control de vectores, como el mosquito, en la provincia.

La doctora Yadira Olivera, subdirectora provincial de Salud, destacó la aplicación de un protocolo combinado de autofocal y las pesquisas para detectar más de 400 casos febriles diarios como norma, para evitar niveles de contagio con enfermedades transmisibles.

La especialista hizo referencia a la capacitación de las fuerzas necesarias para realizar el control antivectorial y evitar situaciones complejas en los meses de verano.

Morales Ojeda señaló que los indicadores de casos febriles de ocurrencia por enfermedades de transmisión por vectores como el mosquito, pueden incrementarse y orientó evaluar estos indicadores que apuntan a pronósticos nada buenos con respecto al dengue, por ejemplo.

Enfatizó que en el mes de julio debemos dar una batida al mosquito y evitar la presencia de casos graves y exhortó a la población a mantener la percepción de riesgo de esta enfermedad, que también puede conducir a un desenlace fatal.

El viceprimer ministro insistió en la intencionalidad del pesquisaje no solo de la COVID-19, sino de afecciones provocadas por el mosquito. En el dengue por cada infectado pueden existir diez personas asintomáticas.

Se debe librar una batalla en la cual cada familia y centro de trabajo se involucren en la erradicación de lugares donde puede establecerse el ciclo semanal de focos de mosquitos.

Torres Iríbar destacó que en las reuniones con los intendentes de los municipios se valora integrar las fuerzas para el control antivectorial con aquellas personas que pueden realizar este trabajo.

Se ha definido el tema COVID-19 y la arbovirosis, destacó Iríbar. Hay factores clínicos del dengue que pueden resultar similares a la COVID-19. Esto nos puede complicar la situación en los hospitales sino actuamos consecuentemente, dijo.

Debemos evaluar cuestiones organizativas como aquellos trabajadores interruptos en función de esta tarea, vincularlos a las estructuras del sistema de salud en la comunidad, destacó por su parte Morales Ojeda.

En este sentido Iríbar reflexionó, por ejemplo, que aquellos que se encuentran interruptos al 60 por ciento del salario deben ser preparados para realizar esta tarea de importancia para la salud de todos los ciudadanos.

Ojeda hizo énfasis en la batalla contra el fraude y la mentira. Hay quienes están viviendo de esta epidemia, alertó al referirse a la necesidad de adelantarse a estas situaciones que nos pueden complicar.

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