Restaurante La Llave, opción renovada de la gastronomía manzanillera (+Fotos)

Restaurante La Llave opción gastronómica para los manzanilleros // Foto Denia Fleitas

El Restaurante La Llave, que hace apenas un mes reabrió sus puertas con un servicio gastronómico renovado, es una de las opciones con que cuentan manzanilleros y visitantes para disfrutar de tradicionales platos de la comida cubana.

Ubicado en la céntrica calle Martí de la ciudad del Golfo de Guacanayabo, esquina Calixto García, es un llamado de atención para los transeúntes que por período de dos años apreciaron su proceso de reconstrucción y hoy distinguen a través de sus ventanales de alto puntal la presencia constante de clientes y la aceptación de sus ofertas.

“Vengo por primera vez, es un lugar que está céntrico y confortable, me han comentado que tiene muy buena calidad la comida que elaboran, a un precio módico que uno puede adquirir el producto, así que a probar y si nos gusta pues volvemos”, comenta la manzanillera Sara Rondón mientras espera su pedido.

Sara Rondón // Foto Denia Fleitas
Sara Rondón // Foto Denia Fleitas

Otros, también en su primera visita al lugar, refieren similares opiniones y se mantienen a la expectativa de los sabores que allí degustarán, acompañados de la suave tonada que ambienta el local y del intenso calor común por estos días, y que no mitigan la brisa que entra por sus ventanales abiertos.

Y poco a poco pasadas las 12 del medio día se van sumando clientes al amplio salón de estilo tradicional con 10 mesas y capacidad para 40 comensales, anhelantes de conocer las ofertas de la carta para satisfacer el paladar.

“Entre los platos sobresalen las variedades de pollo, cerdo, ensaladas, viandas, y fundamentalmente el bistec Casa Blanca, el Nápoles, lomo ahumado, pollo y costillas de cerdo fritas, que son del agrado de los cubanos y de los manzanilleros”, comenta Yasmani Ángel Remón Valdespino, administrador del restaurante de tercera categoría.

“Luego del proceso constructivo que atravesamos y que tuvo sus demoras por la carencia de la cristalería para mantener la estructura y diseño del lugar, tenemos un mayor confort e imagen, y ofrecemos un nuevo servicio con horario de desayuno especial, que comienza a las seis de la mañana con jugos, refrescos, fiambrería, y propuestas como chicharrón con viandas, cerdo con vianda, hasta las nueve de la mañana.

“Y en los horarios de almuerzo y cena entre las 12 del medio día y las tres de la tarde, y de 6:00 pm hasta las 9:40 de la noche, respectivamente, permanecemos en acción. Ha tenido buen impacto desde su reapertura, pero en los horarios de la noche y del desayuno estamos haciendo énfasis en ganar clientes, porque antes ofrecíamos el servicio de cafetería y las personas tienen que adaptarse al cambio de prestaciones, y se incrementarán estos con la calidad de la comida”, valora Remón Valdespino.

Olga Tejeda // Foto Denia Fleitas
Olga Tejeda // Foto Denia Fleitas

En ello coincide Olga Tejeda, con más de 10 años de trabajo en la unidad gastronómica, quien ejerce como capitana de salón pero asume por estos días las labores de cocina. “Hemos mejorado muchísimo, tenemos mejores condiciones de trabajo, más estabilidad en los productos, todos nos sentimos contentos, y con el respaldo de la Empresa de Gastronomía y la dedicación nuestra a los clientes para brindarles un servicio de calidad podremos lograr altos niveles de aceptación y eficiencia”.

A los 30 integrantes de su colectivo, como a los más de 1870 hombres y mujeres del sector en esta urbe, compete este reto de elevar los estándares de calidad del servicio gastronómico estatal, tan necesario para todos los que se disponen a disfrutar de sus prestaciones, fundamentalmente el pueblo trabajador, que busca una mezcla de buen trato y deleite con las exquisiteces de la cocina cubana.

Tras la restauración total de los pisos, falso techo, carpintería que combina madera y cristal, de los baños y el área de cocina; la unidad mantiene además otras prestaciones como el carrito para la venta de alimentos ligeros en sus afueras, y la cafetería, de 24 horas, por los frente de la calle Calixto García, con su extensión a la funeraria, donde se atienden a los dolientes que en la esquina opuesta dan su último adiós a familiares y amigos.

Que se diseminen criterios como el de Sara Rondón, una vez finalizado su almuerzo: “Riquísimo y buena atención”, como el de quien no dio su nombre pero en un reencuentro por las calles de la ciudad aseguró “me gustó mucho y clasificó para volver”; y disminuir el tiempo de espera de los clientes para recibir sus solicitudes, acentuará esa aspiración máxima, a más de 30 años de su existencia como unidad gastronómica, de que “en La Llave el pueblo se sienta complacido”.

Integrantes del colectivo del Restaurante La Llave, con su administrador // Foto Denia Fleitas
Integrantes del colectivo del Restaurante La Llave, con su administrador // Foto Denia Fleitas
Los cambios forman parte de un proceso de restauración que reciben unidades gastronómicas de la localidad // Foto Denia Fleitas
Los cambios forman parte de un proceso de restauración que reciben unidades gastronómicas de la localidad // Foto Denia Fleitas
Foto Denia Fleitas
Foto Denia Fleitas
Foto Denia Fleitas
Foto Denia Fleitas
Restaurante La Llave // Foto Denia Fleitas
Restaurante La Llave // Foto Denia Fleitas

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