Manzanillo, enfrenta un grave deterioro ambiental, especialmente debido a la deficiente gestión de residuos y la acumulación de basura en espacios públicos.
Esto ha creado condiciones ideales para la proliferación de mosquitos que transmiten enfermedades como el dengue, zika y chikungunya ya que las lluvias frecuentes y las altas temperaturas en la región aumentan la incidencia de estos vectores, lo que eleva el riesgo de brotes epidémicos en la ciudad.
A pesar de los esfuerzos, la falta de un control más efectivo sobre los residuos y el estancamiento de agua sigue siendo uno de los principales problemas sanitarios en Manzanillo.
Para mitigar este riesgo, es fundamental mejorar la infraestructura de drenaje y establecer programas de limpieza y recolección de basura más eficientes.
Además, es crucial fomentar campañas educativas que involucren a la comunidad en la prevención de enfermedades, promoviendo la eliminación de criaderos de mosquitos en viviendas y espacios públicos.
En este sentido, la colaboración entre autoridades, organizaciones locales y ciudadanos es esencial para frenar la propagación de enfermedades y mejorar la calidad ambiental en Manzanillo.
Solo con un enfoque conjunto se podrá garantizar un entorno más saludable y seguro para sus habitantes.