Manzanillo. Enero 14.- En el contexto de la celebración del Día del Trabajador Eléctrico Cubano, el Departamento de Operaciones de la Unidad Empresarial de Base Empresa Eléctrica de Manzanillo se erige como un centro de vanguardia que materializa el esfuerzo y la dedicación de estos profesionales. Este departamento cumple una doble función estratégica para la estabilidad del servicio: la realización de estudios técnicos sobre las líneas eléctricas para evaluar y garantizar los niveles normados de voltaje, y la ejecución del mantenimiento e inversión en esa vital infraestructura.
Bajo la dirección de Yunieski Montero Gallardo, en este departamento laboran cerca de 60 trabajadores, entre especialistas, técnicos y brigadas de linieros. Este colectivo combina la experiencia acumulada con la nueva generación, formando un equipo cohesionado cuya operación es fundamental para el municipio.
La fortaleza del departamento reside en la amalgama de perfiles. Por un lado, cuenta con trabajadores de larga trayectoria como Lázaro Cardona de la Guardia, quien actualmente ejerce como técnico de transporte pero ha acumulado experiencia en otros cargos de alta responsabilidad.


Por otro lado, la cantera joven está representada por profesionales como el ingeniero Raydel Guisado Pérez. Vinculado al centro desde su etapa estudiantil, Guisado Pérez labora ahora como técnico en áreas como el alumbrado público y la mejora de pérdidas de energía. Su incorporación simboliza la renovación y la continuidad del oficio.
Ambos trabajadores, desde generaciones distintas, coinciden en destacar la pasión y la enorme responsabilidad que conlleva su labor. Subrayan que, si bien el trabajo técnico de rutina es demandante, es en situaciones excepcionales como el paso de huracanes donde su función se vuelve más compleja, intensa y socialmente necesaria, demostrando entonces el verdadero valor de su preparación y compromiso.
La labor de los trabajadores eléctricos cubanos, ejemplificada en colectivos como el de Manzanillo, trasciende la función técnica para convertirse en un servicio de resistencia y compromiso con el pueblo. Su esfuerzo diario, a menudo realizado en condiciones de escasez material y bajo presiones climáticas extremas, garantiza uno de los cimientos del funcionamiento social y económico del país.