Manzanillo. Enero 29.– “Aunque no sea fácil, nosotros nos partimos el lomo cada día para que todo funcione y la gente reciba una buena atención”. Con estas palabras, Félix Alberto Castillo Chávez, agente de Seguridad y Protección de la Terminal Ferroviaria de Manzanillo, resume el espíritu que identifica a los 17 trabajadores del lugar, a quienes considera su familia.
El Día del Trabajador Ferroviario, se celebra cada 29 de enero en homenaje de la inauguración por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz del primer tramo reconstruido del ferrocarril central en 1975, y Castillo compartió su visión sobre este oficio que realiza hace cinco años.
“Mi deber aquí es velar por la seguridad, pero también ser un apoyo. Muchas veces llega gente con prisas, con preocupaciones, y uno hace lo posible por tender una mano, explicar, acompañar. No es solo vigilar, es servir”.
A pesar de las dificultades materiales y los desafíos logísticos que afronta el sector, el colectivo de la terminal manzanillera –conductores, operarios de vía, especialistas de despacho y personal de apoyo– se esmera a diario para sacar el trabajo adelante.

“Aquí nos cubrimos las espaldas, nos ayudamos. Por eso digo que somos más que compañeros, esto es como un taller, una familia ferroviaria”.
Sin embargo, el agente de seguridad hizo un llamado a las autoridades locales. “Sería bueno que el gobierno municipal se interesara más de cerca por nuestra situación, por las carencias que tenemos aquí en la base, el tema del basurero que nos afecta bastante. Necesitamos que nos escuchen para poder seguir garantizando el servicio que el pueblo merece”, señaló.
En el Día del Trabajador Ferroviario, son necesarios más hombres como Félix, fieles a su oficio y a su historia, que apuesten por mantener el servicio en marcha.