Nereida Escalona Machado, oficinista de la Central de Trabajadores de Cuba, en Manzanillo, a sus 58 años, ha sido una integrante incansable de la organización.
Esta proleteria golfeña nació en 1967 en un barrio humilde manzanillero, en el seno de una familia de obreros.
“Me incorporé a la Central de Trabajadores de Cuba con solo 19 años, movida por el deseo de ayudar y de estar al lado de los trabajadores. Desde mis inicios asumí la atención de cuatro sindicatos: el Alimentario y la Pesca, los Agropecuarios, el de la Salud y el de Comercio y Gastronomía, sector que continúo representando hasta hoy.»
«Durante estos 39 años de labor sindical mi experiencia ha sido muy buena y profundamente enriquecedora. He compartido muchísimo con mis compañeros, he aprendido de cada colectivo y he crecido junto a ellos, enfrentando retos y celebrando logros. El trabajo sindical me ha enseñado el valor de la unidad, del diálogo y del compromiso con el pueblo.»
«Al pensar en el futuro y en la jubilación, mi mayor sueño es que mis compañeros continúen el trabajo sindical de la mejor forma, con responsabilidad, entrega y sensibilidad humana. Deseo que sigan apoyando al pueblo y defendiendo los derechos de los trabajadores. Aunque ya no esté presente en la organización, siempre estaré para lo que me necesiten, porque el sindicalismo es y será parte de mi vida.”
A sus 58 años, la manzanillera Nereida Escalona Machado, cuenta con una energía inagotable y una mirada firme, sigue luchando por los derechos de los trabajadores en una ciudad que ha visto cambiar su panorama social y económico.