Manzanillo. Febrero 25.- En nuestro país, la atención a las personas con discapacidad constituye una prioridad social respaldada por un sólido marco legal y una estructura asociativa que agrupa a más de 480 mil personas. La Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales (ANCI), la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC) y la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores (ACLIFIM) conforman el entramado organizativo que, desde 1980 trabajan por la inclusión plena de este segmento poblacional.
Estas organizaciones, operan bajo el principio de que la discapacidad no debe ser un impedimento para el desarrollo personal, laboral, cultural o deportivo. La Ley de Asistencia Social y el Código de Trabajo garantizan derechos fundamentales como la inserción laboral, la accesibilidad urbanística, las prestaciones económicas y la atención diferenciada en salud y educación.
En esta urbe costera, la materialización de estos derechos se debaten a través de una Comisión que reúne mensualmente a representantes de Salud, Educación, Comercio, el Inder, Cultura y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Su objetivo es trazar las acciones y actividades del mes para la atención integral de las personas con discapacidad en el municipio.
La viceintendenta Aliuska Hernández Rodríguez, responsable de atender los asuntos sociales en el Consejo de la Administración Pública, explicó que «el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social actúa como órgano rector de las asociaciones y es el encargado de organizar las diferentes acciones de atención y prevención. Desde esta institucionalidad se coordina, además, la entrega de recursos y el seguimiento a las políticas públicas dirigidas a este sector».
Por ejemplo «desde la salud viabilizamos con las áreas y los hospitales las necesidades de estas personas, abogando siempre por una política de inclusión y de derechos».

Hernández Rodríguez señaló un desafío importante, muchos discapacitados manzanilleros no pertenecen a las asociaciones, incorporándose por lo general cuando ya son mayores de edad, lo que implica retos en la captación temprana y el acompañamiento familiar.
El sector educativo desarrolla varios proyectos dirigidos a las Escuelas Especiales del municipio, donde se han entregado kits para el desarrollo de habilidades en los estudiantes. Estas acciones buscan potenciar desde edades tempranas las capacidades de niños y jóvenes con discapacidad.
Por su parte, el Inder implementa actividades deportivas inclusivas que integran a los menores en prácticas físicas y recreativas, fomentando valores como la disciplina, el trabajo en equipo y la superación personal.
La Casa de Cultura se ha consolidado como un referente de inclusión artística, las seis unidades artísticas con que cuenta esta institución están dedicadas a la atención y desarrollo de creadores pertenecientes a la ANCI, ANSOC y ACLIFIM.

Los promotores culturales tienen la encomienda de captar, desde los consejos populares, a los interesados en formar parte de estos talleres.Maritza Hernández Verdecia, metodóloga encargada de atender los Programas Nacionales Especiales, afirmó que «la institución abre sus puertas a todos sin distinción, creando un ambiente de integración y desarrollo artístico».
Manzanillo demuestra así que, desde la articulación institucional y el compromiso social, es posible construir una ciudad más inclusiva donde las personas con discapacidad tienen garantizados sus derechos y espacios para su desarrollo pleno.