Manzanillo. Enero 26. – La implementación de medidas para la protección y resiliencia de su franja costera constituye uno de los pilares fundamentales en la ejecución del Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, conocido como Tarea Vida, en esta porción suroriental de provincia Granma.
En saludo al Día Mundial de la Educación Ambiental, que se celebra cada 26 de enero, las autoridades del territorio destacan los avances de un programa que concibe inversiones progresivas y chequeos sistemáticos para garantizar la seguridad y el desarrollo sostenible de este territorio vulnerable.
Margot Hernández Hernández, especialista territorial en política del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Manzanillo, explicó que este plan representa una oportunidad estratégica para el municipio, el cuál es vulnerable por su ubicación geográfica.
“La Tarea Vida se convierte en contenido esencial de la educación ambiental, un reto ante los desafíos del siglo XXI”. Destacó que, tras cumplir las medidas de corto plazo (2020), el municipio avanza en el programa de inversiones a mediano plazo (2030), donde se proyectan acciones ingenieras clave para mejorar la protección costera de la ciudad.» El seguimiento se realiza cada dos meses, analizando indicadores y su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible».
Como parte de la tarea diez, enfocada en elevar la percepción del riesgo y la participación popular, se han implementado diversas acciones. «El Proyecto Extensionista Costa Viva de la Universidad de Granma, activo desde 2020, moviliza a estudiantes y docentes en intervención comunitaria ambiental, realizando visitas casa a casa, higienizaciones costeras y eventos científicos».
«Por su parte, el Telecentro GolfoVisión divulga estos esfuerzos a través de su programa Verde Ciudad para que la población esté informada sobre proyectos como el internacional Mi Costa, el cual prioriza la adaptación climática en la zona costera».

Hernández Hernández explica que el sector educacional ha sido un pilar fundamental, capacitando a su estructura y directivos, e integrando el tema en el currículo mediante folletos y multimedias. Quince centros educativos vulnerables cuentan ya con mapas de multirriesgos gracias a un proyecto internacional.
«En la práctica, la UEB Conservación Flora y Fauna reporta avances tangibles como la construcción de canales de drenaje en Troya y Demajagua, la certificación de quince hectáreas de mangle y la promoción en el sector agropecuario de cultivos resistentes a la salinidad y la sequía, como el plátano burro y el maní».
No obstante, la especialista hizo un llamado a otros organismos a actuar con mayor celeridad. “Considero que otros sectores deben actuar con mayor prontitud, por ejemplo el sector de la construcción debe introducir en las concesiones propuestas como aljibes para cosechar agua, teniendo en cuenta la sequía. Debe avanzarse más en el ahorro y distribución del agua”. Respecto a la agricultura, instó a generalizar el uso de especies resistentes, sobre todo cerca de la costa, para contrarrestar la intrusión salina.
En el contexto del Día Mundial de la Educación Ambiental, las acciones que se llevan a cabo en Manzanillo reflejan un camino de trabajo comunitario, proyectos y desafíos pendientes, donde la protección de la costa y la formación de una cultura de resiliencia se perfilan como tareas de primer orden para el futuro del municipio.