El silencio que enferma: los tabúes de las ITS

Msc. Teresa Muñoz Borbolla, jefa del programa en el municipio // Foto: Samantha Cabrera
Msc. Teresa Muñoz Borbolla, jefa del programa en el municipio // Foto: Samantha Cabrera

Manzanillo. Marzo 23.- El año 2025 dejó una cifra alarmante para el sector de la salud en Manzanillo: las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) experimentaron un preocupante aumento en comparación con el año anterior. “Todas las áreas de salud del municipio resultaron afectadas, siendo el policlínico Luis Ángel de la Paz Reyna el más afectado por esta problemática”, según explicó la máster en ciencias Teresa Muñoz Borbolla jefa del Programa de ITS y VIH-SIDA en el Centro Municipal de Higiene Epidemiología y Microbiología del municipio.
“Las limitaciones para la realización de exámenes profundos, derivadas de la compleja situación que atraviesa el país, son una realidad innegable. Ante la escasez de reactivos o la demora en los resultados, el método clínico se erige como la principal herramienta de los galenos”, explicó también Muñoz Borbolla. Pero ni la pericia del médico más experimentado puede suplir un factor esencial: la voluntad del paciente de hablar, de consultar y de prevenir.
Aquí es donde emerge el verdadero obstáculo, aquel que no es un virus ni una bacteria, pero que actúa como cómplice silencioso de su propagación: el tabú. En Manzanillo, como en gran parte del territorio cubano, las ITS siguen siendo un tema relegado a los susurros, envuelto en prejuicios y desinformación.
Este estigma no solo influye de manera decisiva en la forma en que las personas conviven con la enfermedad —muchas veces ocultándola por miedo al qué dirán o a ser señaladas dentro de su comunidad—, sino que se convierte en la principal barrera para un diagnóstico temprano.
Mientras la población continúe percibiendo la realización de una prueba de VIH, sífilis o hepatitis como un acto sospechoso o vergonzoso, en lugar de un acto de responsabilidad, los esfuerzos del sistema de salud serán insuficientes. Urge desterrar la idea de que hablar abiertamente sobre el uso del preservativo, la diversidad de parejas o la sintomatología de estas infecciones es un incentivo a la promiscuidad, cuando en realidad es la única vacuna efectiva contra la ignorancia.
La eliminación de los tabúes no es una tarea menor ni secundaria; es la llave que permite que el método clínico funcione, que las personas lleguen a tiempo a consulta y que, en lugar de convivir con el miedo, aprendan a convivir con una enfermedad desde el tratamiento oportuno y el apoyo social. La lucha contra las ITS en Manzanillo se gana o se pierde tanto en los consultorios como en la intimidad de cada hogar, donde el silencio sigue siendo, lamentablemente, el peor de los contagios.

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