coordinador del sector de la Industria Alimentaria y la Pesca en el territorio, gracias a la energía solar, allí se podrá llegar a elaborar casi todas las producciones, a un ritmo de entre cinco y diez toneladas diarias, en dependencia de la materia prima disponible. «Esta es la primera gran inversión para el cambio de la matriz energética en el sector, a la que seguirán otras en la fábrica «Los Atrevidos», de Remedios y en el resto de los establecimientos pertenecientes al Ministerio de la Industria Alimentaria de la provincia», reconoció el directivo, quien añadió, que en el caso de la fábrica «Reinado», de San Diego del Valle, se nutre del parque solar fotovoltaico instalado en el poblado de las Casimbas.
Otra instancia que se ha sumado a la iniciativa, ha sido la UEB Matadero «Chichi Padrón», de Santa Clara, centro alto consumidor de electricidad, y que ya labora en la colocación de 272 paneles solares, que van a aportar unos 300 kilowatts, con lo cual se favorecerá el ahorro de electricidad.
Otoniel González Ruiz, director de la entidad, asegura que a mediados de marzo debe concluir la inversión en su totalidad, con lo cual podrán realizar todas sus labores utilizando esa fuente de energía, entre las cuales mencionó, el sacrificio de las reses, la elaboración de picadillos, hamburguesas y el resto de las producciones que van a parar al consumo social y a otros destinos.
Adicionalmente, se ha sustituido la transportación de los trabajadores, que hasta hace muy poco tiempo se movían en un ómnibus, por un triciclo eléctrico, otra medida muy bien pensaba que tributa al ahorro de combustible, expresa el director del matadero «Chichi Padrón».
Punto y aparte para la experiencia de la Ronera Central «Agustín Rodríguez Mena», de Santo Domingo, entidad que desde el año 2016, aprovecha las características de los techos de la fábrica para instalar allí un total de 2 752 paneles, capaces de generar la energía que necesitan, e incluso, aportar al Sistema Eléctrico Nacional.
Nada, que como dijo Einstein, «quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’». Eso están haciendo los directivos y trabajadores de la industria alimentaria villaclareña, enfrentando los retos actuales y demostrando que no hay metas imposibles de vencer.
