Manzanillo. Febrero 2.- Con la siembra de mangle y otras especies propias de los ecosistemas costeros, esta ciudad del Golfo avanza en la recuperación y conservación de sus humedales, espacios vitales para la biodiversidad y la defensa frente al cambio climático.
Ariadna Alcalá Aldaba, comunicadora del proyecto Mi Costa aquí, explicó que las acciones incluyen también la mejora del intercambio de agua en todo el humedal, lo que favorece el crecimiento y perpetuación de este entorno natural.
La plantación de mangle rojo y otras variedades contribuye a la protección contra la erosión, la creación de hábitats seguros para aves y peces, y la estabilidad ecológica de la zona; estas labores se integran a los esfuerzos nacionales por preservar los servicios ambientales que ofrecen los humedales y garantizar un futuro sostenible para las comunidades costeras.
En Manzanillo, estudiantes, trabajadores y vecinos se suman con entusiasmo a las jornadas de plantación y saneamiento, demostrando que la participación popular es clave para el éxito de estas iniciativas.
Este proyecto, que se desarrolla en varias provincias del país, promueve la educación ambiental y la implicación comunitaria en la defensa de los recursos naturales, consolidando una cultura de resiliencia frente a los desafíos climáticos.