Cuando lleguemos y las autoridades de inmigración nos interroguen sobre lo que vimos en Cuba, responderemos que vimos un pueblo que resiste y que no se rendirá, expresó Manolo de los Santos, codirector ejecutivo del The People’s Forum al intervenir en el acto de recibimiento oficial a los integrantes del Convoy Nuestra América, celebrado en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.
De los más de 600 participantes que ya están en La Habana, procedentes de una treintena de países, un gran número de los solidarios con Cuba son de Estados Unidos. Es normal que les preocupe su regreso, pues para muchos no es la primera vez aquí, y cuando arriban a su país luego de visitar esta tierra enfrentan problemas que han derivado incluso en arrestos. En 2023, varios miembros de la delegación juvenil de The People’s Forum fueron retenidos durante varias horas.
En aquella ocasión, los activistas también denunciaron la incautación y registro de teléfonos celulares al llegar a los aeropuertos de Miami y Newark. Hace tres años, tras aquellos sucesos, la organización expresó: “Este comportamiento escandaloso busca intimidarnos y criminalizar nuestro derecho a viajar e intercambiar”. Su presencia nuevamente en La Habana demuestra su consecuencia y su compromiso con la solidaridad hacia Cuba.
Ellos saben que tal vez, cuando lleguen a su país, les ocurra algo similar, pero como antes continúan reafirmando que no se intimidarán pese a estas amenazas. Desde la preparación de este convoy, muchos han sido los obstáculos que debieron enfrentar sus organizadores y quienes se han sumado en representación de millones en el mundo: desde la negativa a rentar embarcaciones hasta diversas presiones.
A esto se suman las dificultades que implica llegar a Cuba en estos días de bloqueo energético, que limita tanto la cotidianidad de los cubanos como la capacidad de habilitar aeronaves y gestionar el arribo de visitantes. Por eso es doble el mérito de quienes se encuentran en La Habana, que costeándose todos los gastos han traído su solidaridad espiritual y material.
Cuba no está sola: así lo reafirman los jóvenes que llegan por primera vez y otros veteranos en la defensa de la isla ante las agresiones del Imperio. En días recientes, el vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío denunció en conferencia de prensa que Cuba no plantea una amenaza para Estados Unidos y resaltó que los obstáculos están del lado de Washington, cuyos ciudadanos tienen prohibido vender a Cuba, comprar de Cuba, visitar Cuba, educarse en Cuba —a menos que tengan un permiso de su gobierno—, casarse en Cuba, practicar deportes en Cuba, hacer arte y cultura o disfrutar del arte y la cultura en Cuba, siempre condicionados por autorizaciones oficiales. Ninguna de esas prohibiciones existe de parte de Cuba.
El pueblo cubano y las máximas autoridades de la Revolución han agradecido profundamente el gesto de estas personas, que llegan a La Habana en un momento sumamente difícil, en que se recrudece la agresión imperial.