Manzanillo, Marzo 21. La oscuridad no es insondable cuando se conoce con la luz y es precisamente la luz la que irradia en el corazón de quienes no pueden verla con sus ojos pero la sienten, como guía, en cada paso de su sensible existencia.
Para las personas con discapacidad visual la cultura ha sido una luz floreciente para la autoestima, capaz de brindar claridades y así con voluntad y optimismos ser protagonistas dentro de la música, la literatura o el teatro.
Es el caso de unos siete manzanilleros con discapacidad visual que son atendidos por la Casa de Cultura como parte del programa especial de este sistema institucional cubano para con la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales (ANCI).
El acceso de este segmento de la población a las diferentes manifestaciones artísticas, sustentado en un programa de amplio alcance se percibe en los talleres de Creación en especialidades como la música, el teatro y la literatura, donde son partícipes de un proceso cultural que se reconoce con numerosos lauros, no solo en Granma sino también en escenarios nacionales.
Ejemplos como Melvis Moreno Madrigal, multipremiada en concursos literarios y de música así como categorizada a nivel provincial, y el grupo de teatro Baracamoro con igual estatus, ha puesto en un lugar destacado a la Casa de Cultura de Manzanillo en los eventos de aficionados, vistos como una de las bases más sólidas, a fin de entronizar la intervención activa de estos asociados en la cultura.
Probado talento, se evidencia con otros discapacitados visuales que desde el corazón ponen todo su empeño para aprender un texto y crear un personaje en determinada obra teatral y otros que a través del sistema Braille logran escribir un poema y hasta un breve cuento.
Con una frecuencia semanal instructores de arte ofrecen talleres a estas personas quienes a través de la cultura se incluyen en la sociedad de una forma muy especial: la del talento y la creación, en espacio que evidencian cuanto ha hecho nuestro sistema social en la atención al discapacitado y su inserción a la vida, con la luz del corazón.