La provincia de Granma ha incorporado cuatro nuevas ambulancias a su sistema de urgencias médicas, una asignación que forma parte de un esfuerzo nacional más amplio para abordar la crítica escasez de transporte sanitario.
Los vehículos han sido asignados a las bases regionales del Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM) en los municipios de Bayamo, Manzanillo, Jiguaní y Niquero, y se espera que comiencen a operar próximamente. Así lo informó en su perfil de Facebook Yanetzy Terry Gutiérrez, gobernadora de esta provincia.
Este reforzamiento provincial forma parte de una adquisición nacional de 50 nuevas ambulancias por parte del Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap), financiada a través del presupuesto estatal.
Según el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, los vehículos son modernos, cumplen con estándares internacionales para el servicio y están equipados con facilidades básicas para instalar equipos adicionales de diagnóstico y reanimación.
Yelenis Elías Montes, Directora General de Salud Pública en Granma, indicó que estas ambulancias fortalecerán la respuesta a las múltiples solicitudes generadas tanto por las instituciones médicas como por la población.
Las ambulancias, suministradas por la empresa MCV Comercial S.A., cuentan con una adecuada autonomía y son eficientes energéticamente.
El Ministerio del Transporte destacó que incluyen respaldo de servicio de mantenimiento para asegurar su operatividad. En Granma, las autoridades sanitarias trabajan en su acondicionamiento e inscripción final.
«Sin perder un minuto se labora en el acondicionamiento… para que comiencen a prestar servicios durante los próximos días», afirmó Ángel Suárez Vázquez, de la dirección provincial de Salud Pública.
La entrega en Granma se enmarca dentro de una estrategia nacional para paliar el severo déficit de ambulancias, un problema agravado por la crisis económica y el bloqueo.
Aunque la asignación de 50 unidades a nivel nacional —y 4 para una provincia— es un avance, las autoridades reconocen que «todavía no se cubre la totalidad de la demanda».
Este paso representa un esfuerzo por estabilizar un servicio esencial, complementando la intensa labor de reparación que se realiza en talleres locales para mantener operativa la flota existente.
