Manzanillo. 6 de marzo. — El Hospital Psiquiátrico Provincial Docente Manuel Fajardo constituye una institución clave en la atención a la salud mental en esta región. Con varias décadas de experiencia, el centro combina la asistencia médica especializada con la formación académica de nuevos profesionales. En la actualidad, la institución enfrenta limitaciones energéticas, para lo cual ha implementado un conjunto de medidas que permiten sostener la calidad de sus servicios, sustentadas en el compromiso de su personal y el apoyo de otras entidades del territorio.
«El hospital cuenta con una plantilla física de 96 enfermeras, 6 médicos y dos residentes en la especialidad de psiquiatría, dos docentes y nuestro director, que es el especialista principal de dicha especialidad», informó la Dra. Leydis Leblanc Larduet, Vicedirectora de Asistencia Médica del centro.
Sobre la capacidad asistencial, detalló que «Actualmente tenemos un total de 106 camas ocupadas (63 hombres y 43 mujeres) y en hospital de día tenemos 23 pacientes, que son los que se atienden diariamente, pero en la casa la familia es la que ocupa un rol fundamental».
«Ante la actual situación energética se han implementado medidas; es decir, los horarios laborales que antes eran de 12 horas, específicamente para el personal de enfermería, ahora son de 24 horas y se le garantiza su alimentación aquí en el hospital». Asimismo, se ha procedido a «la reubicación de todas aquellas enfermeras u otro personal que viva muy lejos de la institución, que en este caso tenemos 3 trabajadores», explicó.
La preparación del personal en temas de protección y seguridad también forma parte de las rutinas laborales.
«Los horarios de la defensa son de lunes a jueves, y el viernes es para ejercitar y poner en marcha todas las medidas de la defensa que nuestro personal tiene que conocer para la seguridad de nuestro hospital y nuestros pacientes», añadió Leblanc. Como parte de la política de ahorro energético, «de lunes a lunes se apagan todos los equipos que no se vayan a utilizar para contribuir al ahorro energético».
Con el objetivo de reducir la dependencia del grupo electrógeno, la institución recibirá en los próximos días una solución de energía renovable.
«En unos días se prevé que llegue a nuestra institución un módulo de paneles fotovoltaicos que contribuirá bastante a mejorar la calidad de atención de los pacientes, y además en otros departamentos como el de farmacia, contabilidad y recursos humanos, pues nuestro grupo electrógeno consume mucho combustible. Actualmente, lo que estamos haciendo es poner el grupo una hora, fundamentalmente en el horario de aseo o desayuno, y en la noche otra hora», señaló.
El hospital atiende una población diversa en cuanto a edades y patologías. Según explicó la Vicedirectora, «la mayoría de nuestros pacientes son adultos mayores y otros bastantes jóvenes. Tenemos mucho apoyo de la parte de servicios sociales porque también se trabaja con la familia, pues el objetivo es rehabilitar al paciente. Para eso contamos con la familia, aunque muchas veces no comprenden la patología, y nosotros nos encargamos de que entiendan». En cuanto a los diagnósticos más frecuentes, detalló que «generalmente atendemos pacientes con esquizofrenia paranoide, intentos suicidas, y tenemos una sala de adicciones, es decir, al alcohol, papelito, químico y marihuana».
Al sostenimiento de la calidad de vida de los pacientes contribuye el colectivo laboral y la comunidad. «Nuestros trabajadores son un gran apoyo pues realizan recogida de donaciones, ya sea de zapatos, ropas y aseo», afirmó Leblanc.
A ello se suma la colaboración de otras instituciones de salud en el territorio. «Contamos también con el apoyo de otras especialidades, ya sea ginecología, dermatología, entre otras. Nos apoyan mucho el hospital Celia Sánchez, el hospital infantil en la parte de medios diagnósticos, y también el hospital Fe del Valle», concluyó la Vicedirectora.