IMÍAS, Guantánamo. —Algunas grietas en el policlínico Ciro Frías Cabrera, institución hospitalaria principal de este municipio guantanamero, se reportan como secuelas del sismo que en la mañana de este domingo sacudió parte del oriente cubano.
Se trata de «fisuras menores», las cuales no implican daños estructurales ni comprometen el funcionamiento de la instalación de Salud, la que de hecho sigue prestando servicios con toda normalidad, le comentó a Granma Lázaro Castellanos Matos, Primer Secretario del Partido en la municipalidad imiense.
«Fuera de eso, hasta ahora aquí no se reportan más daños; el susto de la gente sí fue notable, pero ya hay calma», matizó Lázaro, al momento de redactar esta nota. Dijo que, no obstante, grupos de trabajo realizan las evaluaciones definitivas en el terreno, y el pueblo sigue a los medios de comunicación.
Precisamente fue Imías la localidad cubana más próxima al sacudón telúrico de magnitud 5.6 grados en la escala de Richter, que sobre las siete de la mañana de este domingo interrumpió el sueño en el Oriente de la Isla.
Localizado a 24 kilómetros (km) al Sureste de Imías, en los 20,16 grados de latitud norte y los -74, 44 de longitud oeste, a 7,1 km de profundidad, según informaciones ofrecidas por el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), el sismo no ocasionó daños humanos ni materiales, aunque fue perceptible en todo Guantánamo, así como en Santiago de Cuba y Granma.
En Cuba -según los expertos- los episodios telúricos más frecuentes y de mayor magnitud están asociados al trazo de la falla de Oriente, y el Cenais no le quita el ojo de encima al comportamiento de la actividad sísmica.
