Manzanillo. Enero 19. – La veneración por José Martí, Apóstol de la independencia cubana, trasciende en Cuba los monumentos y los discursos oficiales. En la ciudad de Manzanillo, este legado se ha cultivado y perpetuado de manera particular a través de la creación literaria local, conformando una tradición que se remonta a más de un siglo y que continúa viva en la labor de escritores e instituciones culturales.
El punto de partida fundamental de esta tradición se sitúa en 1921, con la fundación de un grupo literario que según Juan Manuel Alsina, promotor cultural del Centro Literario Manuel Navarro Luna relata que «se estableció una conmemoración singular: la Vigilia Martiana. Este evento, originalmente llamado nochebuena martiniana, consistía en una cena el día 27 de enero para esperar la natividad del Héroe Nacional».
Alsina enfatiza además que «La consolidación de esta corriente intelectual encontró su principal plataforma en la revista Orto, órgano oficial de publicación del grupo. A lo largo de su época de publicación, esta revista dedicó varios números completos a la figura y la obra de José Martí. Estos volúmenes especiales no solo recogían el pensamiento de los autores manzanilleros, sino también el de otros escritores nacionales que publicaban en la revista, construyendo una visión plural pero siempre profundamente reverente sobre el prócer», relata Alsina.
La tradición martiana no es un fenómeno del pasado. En la contemporaneidad, escritores manzanilleros siguen explorando y reinterpretando la obra del Maestro.
El compromiso con la divulgación del legado martiano sigue generando nuevos proyectos. Juan Manuel Alsina, quien como promotor del centro, anuncia una próxima publicación. Se trata de una reedición del libro El presidio político en Cuba, que será presentada en la Feria Internacional del Libro de La Habana y que incluye textos recopilados en homenaje a José Martí.
La presencia de José Martí en la literatura manzanillera es un proceso continuo y colectivo, arraigado desde 1921 y mantenido vivo por sucesivas generaciones de escritores. Desde las páginas de la revista Orto hasta las investigaciones actuales y los proyectos editoriales futuros, el estudio y la reverencia por Martí constituyen un eje identitario fundamental de la creación cultural en esta ciudad, demostrando que el legado del Apóstol sigue siendo una fuente inagotable de inspiración y reflexión.