«En mi carrera deportiva, este constituye uno de los logros más importantes. El campeonato resulta tan relevante para los veteranos y quienes poseemos experiencia en el extranjero como para los más jóvenes», le confesó Yurisbel Gracial a Guillermo Rodríguez Hidalgo Gato tras alcanzar finalmente el título yumurino.
Acerca del secreto para mantener buena forma con el correr de los años (y para coronar cualquier objetivo de un colectivo beisbolero), develó: «la disciplina, la clave para el éxito del rendimiento y de la preparación. Junto a la mentalidad, trae un buen dividendo».
Entre tanto, el receptor Andrys Pérez le contó cómo pudo estar tan ajustado al bate en estas instancias definitorias: «yo me alistaba para este momento, tengo que agradecerle mucho a mi tío Zamora que me apoya a diario; la mejoría viene de ese trabajo.
«Jugué de corazón, me divertí y lo disfruté mucho. Nos merecemos la victoria porque actuamos muy unidos». En el día del amor y la amistad «este triunfo va dedicado a mi novia, a mi familia y al pueblo de Matanzas, representado aquí, a pesar de todas las adversidades».
Asimismo, Guillermo conversó con el lanzador Yoennis Yera, quien le reveló: «nosotros nos reunimos y dijimos: “ya hoy se acaba”, siempre estuvimos positivos». Impulsado por la mentalidad de los ganadores, sin dejarse seducir en demasía por las mieles de la gloria, aseguró: «ya somos los campeones, pero lo fundamental consiste en seguir trabajando».
Solo las espinas conducen a las rosas y así recordó sus dificultades en la presente campaña: «cuando fui a lanzar el primer juego de la Serie Nacional estuve enfermo, pero nada me detuvo, seguí entrenando así mismo, como un guerrero de la vida, y gracias a eso aquí está el resultado».