Manzanillo. Marzo 30.- La acumulación de desechos sólidos en varias arterias de esta ciudad del Golfo constituye hoy una de las principales preocupaciones de la población y las autoridades locales.
En reciente intercambio con representantes del gobierno municipal se reconocieron las limitaciones de combustible como la causa esencial de esta situación; el poco recurso que ingresa al territorio se destina prioritariamente a los servicios necrológicos, considerados de mayor urgencia, lo que obliga a sectorizar la recogida de basura en las calles Martí y Mártires de Viet Nam, durante el horario matutino.
Ante este escenario, se insistió en la necesidad de que los vecinos saquen sus desechos en horario nocturno, de manera que las brigadas de limpieza puedan retirarlos temprano en la mañana y las principales calles permanezcan limpias durante el día.
No obstante, la realidad muestra que aún faltan estrategias prácticas para extender la recogida al resto de la ciudad, evitando que los desechos se concentren en las esquinas y generen focos de insalubridad. En la conversación con las autoridades se planteó que el uso de transportes de tracción animal podría apoyar la recogida en la parte baja de la ciudad, mientras que en la parte alta se evalúa la quema controlada de parte de los residuos en los patios de las casas, o la búsqueda de otras alternativas que pongan coto a esta situación desagradable.
La urgencia de implementar estas medidas requiere de una convicción compartida entre gobierno y comunidad, pues la higiene de la ciudad no depende únicamente de los recursos materiales, sino también de la disciplina ciudadana y la creatividad institucional para encontrar soluciones efectivas.
Manzanillo enfrenta hoy el reto de preservar su imagen y su salud ambiental en medio de las dificultades energéticas, la responsabilidad colectiva y la acción conjunta se convierten en las mejores herramientas para superar esta problemática y garantizar un entorno urbano digno para todos.