Manzanillo. Abril 10.- Durante mucho tiempo, el cementerio de esta urbe costera, único camposanto del país donde reposan tres presidentes de la República en Armas, se ha convertido en un motivo de pesar no solo por la despedida de los seres queridos, sino por su evidente estado de abandono.
La situación responde a múltiples causas; desde salarios atrasados y desatención a los obreros, hasta la falta de implicación de algunas familias en el cuidado de las tumbas.
El excesivo enyerbamiento, así como la falta de materiales propios para cerrar correctamente los nichos y tumbas, hieren la sensibilidad de los manzanilleros, quienes muestran su inconformidad ante una imagen que consideraban indigna.

Sin embargo, en los últimos meses se han retomado ideas y voluntades previas con el propósito de hacer sostenible la transformación de este sagrado lugar, que atesora un importante valor patrimonial.
Las acciones de recuperación se enmarcan dentro del Proyecto Imagen en Manzanillo, impulsado por el Partido Comunista de Cuba en el territorio, que requiere la participación de todos los actores sociales. El camposanto, que es atendido por la Unidad Presupuestada de Comunales, ahora redoblan esfuerzos para devolverle la pulcritud que merecen tanto el descanso eterno de los fallecidos como la historia que allí se resguarda.