Nilda Machado, una vida dedicada a educar y prevenir

Foto: Samantha Cabrera
Foto: Samantha Cabrera

Manzanillo. Marzo 2.- Nilda del Carmen Machado Álvarez es una profesional de la salud, Licenciada en Enfermería, que actualmente se desempeña como responsable del componente educativo del programa de prevención de ITS, VIH/SIDA y hepatitis en el Centro de Higiene y Epidemiología de Manzanillo.

Su trayectoria laboral, marcada por la perseverancia y la adaptación a diversas circunstancias, refleja una profunda vocación y un compromiso con la promoción de la salud y el bienestar comunitario.

Los inicios de su carrera profesional estuvieron guiados por las oportunidades formativas que se le presentaron, aunque su aspiración inicial era otra, Nilda supo aprovechar los recursos educativos a su alcance.
«Siempre quise ser peluquera, pero en la escuela de oficio Revolución de Octubre no había capacidad ya para este. Así que hice un obrero calificado en esterilización, luego llegaron los cursos de superación donde me incorporé», relata, este primer acercamiento al sector de la salud le abrió un camino que decidió profundizar.
«En el segundo año opté por la carrera de enfermería, y siendo enfermera básica empecé a trabajar en el hospital infantil», comenta.
«Trabajé en el Policlínico No1 Francisca Rivero Arocha, en varios consultorios médicos de la familia, hasta que me necesitaron en el programa de promoción y educación para salud, en donde le empecé a coger cariño a esta parte de la promoción», cuenta.
Fue en este punto donde descubrió su pasión por la labor educativa, un área que complementó con un valioso trabajo comunitario dirigido a las nuevas generaciones.
«Me desempeñé en la red de jóvenes y adolescentes como coordinadora municipal, que junto a promotores culturales del consejo #6 desarrollamos un proyecto de intervención comunitaria llamado Una mirada al futuro, más adelante comencé a trabajar nuevamente en los hospitales, como el Psiquiátrico Manuel Fajardo, pues mi madre estaba ingresada ahí y para estar más cerca de ella», la vida personal de Nilda también influyó en su recorrido profesional, demostrando su capacidad para integrar sus responsabilidades familiares con su vocación.
Posteriormente, enfrentó un período de pausa en su carrera debido a obligaciones familiares.
«Estuve desvinculada alrededor de 4 años de lo profesional, pues mi hermana se fue de misión y tuve que asumir el cuidado de mis sobrinos, mis hijos y mi mamá, y la cosa se hizo complicada», explica.

Su regreso al ámbito laboral se produjo gracias al estímulo de una colega y a su propio deseo de retomar una labor significativa.
«Yaumara, mi actual compañera de trabajo, me insistió para que me vinculara nuevamente llevando el componente educativo en el centro y decidí reincorporarme».

Desde entonces, Nilda se encuentra trabajando en el Centro de higiene y epidemiología de Manzanillo desde junio del 2022, donde aplica su experiencia en la prevención de enfermedades y la educación sanitaria.

«Mi consejo para las mujeres jóvenes sobre todo, que a pesar de los tiempos difíciles siempre es muy bueno ser independiente, tener una formación», concluyó.

Compartir en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *