Manzanillo. Marzo 21.- Trazos de Isla es un poemario que se abre como un mapa plural de la poesía joven manzanillera, en sus páginas se entrelazan voces que, desde distintas perspectivas y estilos, se aproximan a las complejas relaciones del ser humano, a los problemas más urgentes de la sociedad y al amor filial.
No se trata de una suma de poemas aislados, sino de un tejido coral donde cada autor aporta su sensibilidad para construir un discurso que, aunque heterogéneo, se reconoce en la Isla como símbolo y escenario.
La obra pertenece a la colección Pulso y Onda de Ediciones Orto de aquí y reúne a Orlando López Sánchez, Rafael Rodríguez Guerra, Ernesto Castro Martín, Marlene Moreno Sosa, quien asumió además la edición, corrección y la ilustración de la cubierta y José Ángel Valdor Illana, responsable del diseño y la composición.
La selección, concebida por Moreno Sosa y Valdor Illana, confirma que Manzanillo es tierra fértil en poesía y que sus jóvenes creadores han sabido conquistar espacios en concursos provinciales e internacionales.
El escritor y director de la editorial, Ángel Larramendi Mecías, en entrevista reciente destacó además que «estos poetas logran un equilibrio milagroso entre la realidad evocada y el sentido simbólico, rompiendo con los convencionalismos y los moldes redundantes de la tradición para alzar vuelo propio».
En su criterio, si la palabra es poesía, el camino de perfección está en perfeccionar la palabra, y en ello se empeñan estos cinco autores que han comprendido que lo lírico debe darse desnudo o no darse.
Por su parte, Marlene Moreno Sosa señala en el prólogo que «este volumen permite a los poetas construir, a través del verso y del hecho literario, su aprehensión de la realidad social, los afectos y la existencia humana. Cada palabra, cada mirada, ofrece al lector otra perspectiva de la creación literaria gestada al sur de Cuba, donde se palpan dolores, añoranzas, frustraciones y ausencias, pero también la esperanza y la fuerza de una Isla que se reinventa en la poesía».
Disponible en Ruth Tienda, Trazos de Isla se convierte en un testimonio generacional y en una muestra de continuidad, sus páginas confirman que la poesía joven cubana no solo existe, sino que late con intensidad, y que su voz merece ocupar un lugar en la memoria cultural de la nación, es en esencia, un libro que reafirma la vitalidad de la palabra y la capacidad de la poesía para ser espejo, refugio y vuelo.