Manzanillo, Diciembre. 18.- Son las librerías, proyectos hermosos sin los cuales el mundo del libro no se sostendría
Tienen una función sociocultural digna de resaltar al ser instituciones promotoras de la literatura y sus autores.
En Manzanillo, la librería La Edad de Oro, ubicada en el propio corazón de la ciudad, es una de las más significativas y visitada por el público.
Su colectivo, integrado por cinco libreros especializados y una administradora, se caracteriza por la calidad de su servicio y el conocimiento de lo que hacen.
El lugar, confortablemente atractivo, cuenta con diferentes estantes clasificados por géneros: literatura para niños y jóvenes, científico -técnica, político – social, literatura cubana, universal, de ediciones territoriales y novedades.

La institución, también tiene diseñada una programación cultural y literaria a través de espacios fijos con la participación de público y especialistas como los del Centro de Promoción de la Cultura Manuel Navarro Luna quienes desarrollan en conjunto el espacio Sábado del Libro.
Se suma también los destinados a la tercera edad y que lleva por título Viernes del té, con la participación de los adultos mayores de la casa para abuelos Celia Sánchez Manduley de Manzanillo, así como los espacios itinerantes coordinados con otras instituciones de la cultura, empresas, organismos y centros docentes.
Las librerías, cómo La Edad de Oro en Manzanillo, no es sólo un sitio donde se venden libros, sino que va más allá al apostar por un papel importante en el desarrollo del hábito lector de los ciudadanos y en la vida cultural de la comunidad a la que prestan servicio.