Bárbara: con la balanza bien equilibrada y con el peso justo de la ley

Manzanillo. Marzo 10.- La versatilidad y el desempeño en diferentes funciones en la sociedad, caracteriza a la mujer de estos tiempos, en la que la igualdad de género es premisa en muchos países del mundo.


Son las féminas capaces de desarrollar las tareas más impredecibles y buscar en cada puesto la perfección, el Comandante Fidel Castro sentenció en una ocasión que “la mujer es un taller natural donde se forja la vida. Son por excelencia las creadoras del ser humano”.


Hoy les queremos hablar de una que desde hace 26 años dedica parte de su empeño a impartir justicia y la prevención es su arma principal en el desarrollo de su trabajo como jueza del tribunal municipal y su vicepresidenta en esta ciudad; Bárbara Rivero Maceo: “desde que me gradué ejerzo esta función, elegí ser jueza porque este cumple un papel importante en la administración de justicia en nombre del pueblo de Cuba”.

Bárbara Rivero Maceo/Foto Lilian Salvat Romero


La sencillez, elegancia y delicadeza, no faltan en su vida a pesar de esta labor que requiere de rectitud y en muchas ocasiones dureza, su sensibilidad y destreza la aplica desde hace 18 años como juez de ejecución: “es la persona que se encarga del control, influencia y atención a los sancionados que se encuentran en estos momentos extinguiendo sanción, en condiciones de libertad, que son las sanciones subsidiarias impuestas por los tribunales sancionadores o en aquellos casos que son beneficios, dígase sancionados a privación de libertad y que en un momento determinado, se les concede el beneficio de libertad condicional”.


¿Cuánta rectitud o sensibilidad requiere este trabajo máxime si el acusado es un joven o persona que pudiera ver reflejada la sanción en su familia?


“En cuanto al trabajo, ya lo dice, es control, influenciar positivamente en el comportamiento de estas personas para evitar una revocación, es decir , lograr la reinserción social de ellos, es muy complicado, muy difícil, cuando se trata de jóvenes, menores de 18 años , cuando lo tienes enfrente , te das cuenta que tiene la misma edad de tus hijos, en ese caso jugar el papel que corresponde, conversamos mucho con ellos y le decimos las obligaciones que tiene que cumplir con motivo a los beneficios o sanciones que se dispuso por el tribunal, se les da seguimiento, se es más exquisito en el momento del control pues lógicamente son personas jóvenes, se trata que el día de la comparecencia, el día de la presentación , cuando asistan al tribunal vayan acompañados de sus padres o responsable legal”.


¿ Cuánto podría facilitar o no , la implementación del proyecto del Código de las familias en casos como estos?


Mi criterio con relación al Código de las familias, es que beneficia el trabajo con los jóvenes fundamentalmente, porque son escuchados y se llega a un consenso en el seno familiar.


Pudiéramos ver la nueva ley que entró en vigor en enero del 2022, la Ley del proceso penal, donde al momento de instruir de cargo tienen que estar los padres acompañando a este joven que ya han cumplido 16 años, pero responde penalmente, no se le puede tomar declaración a el solo, tiene que ser en presencia de un abogado; es muy importante todo el seguimiento que se le viene dando a los jóvenes”.


Ser jueza le aporta elementos y rudimentos para enfrentar situaciones dentro de la familia, ¿Cómo se imparte justicia dentro de su hogar?


“Dentro del seno familiar en ocasiones mis hijos me dicen: mamá no estás en el trabajo, porque es que vemos muchos casos y es muy beneficiosa la alerta oportuna a la familia, que eso es prevención y un buen juez está en todo momento haciendo prevención, en la comunidad, en la familia y en la sociedad”.


Vocación que Barbarita, como todos le llaman, lleva desde pequeña, el cumplimiento de la ley y la sanción a quién la desobedezca; en el tribunal municipal de Manzanillo, son las mujeres las empoderadas, un número importante de féminas se desarrollan como juezas en las diferentes salas, donde sobresale la responsabilidad ante la tarea encomendada, la balanza siempre está equilibrada y el peso de la ley siempre cae en el lado justo.