Desde Granada, breve relato sobre el bloqueo

Este es el breve relato sobre el bloqueo estadounidense hacia la Mayor de las Antillas de una doctora cubana que brinda sus servicios en Granada.
Hace pocos días, ella se encontraba participando en la pequeña isla al sur del mar Caribe en un evento organizado por la Organización Panamericana de la Salud.

Como parte de su intervención, una profesora, igualmente participante del evento, disertaba sobre el tema de las violaciones de los derechos humanos a través de la historia. La doctora cubana atendía a la disertación con avidez. La profesora mencionó varios ejemplos de violaciones a derechos humanos que por su lamentable impacto han trascendido en el tiempo. Hizo referencia al holocausto, perpetrado por el fascismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial y que arrebató la vida a unos 6 millones de personas del pueblo judío.

La profesora aludió también a cómo las guerras injustas en diferentes países y épocas habían ocasionado el sufrimiento y la muerte de miles y miles de seres humanos. Más adelante, recordó el impacto del régimen del apartheid en Sudáfrica, que duró por lo menos hasta 1994, año en que las primeras elecciones multirraciales llevaron a Nelson Mandela a la presidencia de su país.

A la doctora cubana le llamaba mucho la atención que no mencionaran a Cuba, su país, en esa relación de fenómenos históricos relacionados con violaciones sistemáticas de derechos humanos. Hasta ese momento ningún participante del evento había mencionado a Cuba. Ella pidió la palabra. Solicitó que en esa lista de ejemplos se agregara a la Mayor de las Antillas.

¿Por qué incluir a Cuba en una lista de ejemplos de violaciones de los derechos humanos? La doctora cubana respondió que, por causa del bloqueo que imponen los poderes hegemónicos del imperialismo norteamericano, el pueblo de Cuba ve vulnerados derechos de toda índole.

Enseguida la profesora le preguntó que cuál era el conflicto en ese caso. La doctora cubana quedó estupefacta al ver que ni la profesora ni muchos de los asistentes al foro tenían idea de lo que ella estaba planteando.

La especialista cubana explicó que el conflicto en su país era con el gobierno más poderoso del mundo, el de Estados Unidos, un conflicto desigual en el que una potencia pretende doblegar la voluntad de un pueblo que ha escogido el camino de la soberanía. Por unos segundos, varios de los participantes miraron con incredulidad a la doctora cubana. ¡No entendían!

Por suerte, una alta funcionaria de salud en Granada pidió hablar. Inmediatamente aportó algunos datos sobre el tema, que para muchos era desconocido, y también argumentó sobre la solidaridad y el apoyo que ha brindado el pueblo cubano a Granada, a pesar de las limitaciones que impone vivir durante décadas bajo bloqueo.

Al concluir la intervención de la funcionaria granadina, la doctora cubana le agradeció por sus reflexiones. En ese momento se sintió muy honrada de ser cubana. Se sintió orgullosa de formar parte de la resistencia contra la asfixia imperialista y de ser partícipe de la historia de solidaridad de Cuba con Granada.

En la tarde la doctora contó a otros galenos cubanos sus recientes vivencias. Cuando sus colegas conocieron la anécdota, la elogiaron. Le agradecieron por haber asumido tal actitud en esa situación fortuita que se originó en un evento de la Organización Panamericana de la Salud. Ella respondió en pocas palabras:

— Es un deber de todo cubano denunciar el bloqueo estadounidense contra nuestro país donde quiera que estemos.

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