Manzanillo. Marzo 9.- Para el colectivo de la Empresa Pesquera Industrial de Granma, Epigran, el 2025 fue un período difícil donde no se cumplieron los planes pactados y se tuvo una vez más que recurrir a buscar soluciones alternativas, a las cuales se les puso toda la intención y la prioridad por la actual situación existente en el país.
Ejemplo de ello, se muestra en la captura bruta que al cierre del año se comportó sólo al 43.2 por ciento. Las principales afectaciones para el cumplimiento estuvieron centradas en las limitaciones con los portadores energéticos lo que afectó el plan de captura del camarón marino y la langosta.
Es válido señalar con respecto al camarón marino que prácticamente no se pudo realizar gestiones de pesca en los primeros meses del año repercutiendo en una afectación de más de 50 toneladas, aunque en diciembre se pescó.
Para la captura de la langosta, a pesar de que existió un mejor comportamiento en el último trimestre, por deficiencias en la entrega de combustible no se pudo aprovechar el levante de veda en los meses de julio agosto que indicaban que existía el recurso. Luego del paso del huracán Melissa este surtido no mantuvo un comportamiento similar, aú así con respecto al año anterior la empresa mostró una recuperación de más de 50 toneladas.
El pepino de mar con su mejor resultado desde el año 2016 fue el único surtido con indicadores positivos de los productos tradicionales que tributan a la exportación, tarea importante que a pesar del incumplimiento muestran una recuperación con respecto al real capturado en el año anterior.
La escama estatal con un déficit de más de 700 toneladas fue muy afectada por la disponibilidad de combustible y la falta de energía eléctrica que impidió el aseguramiento del hielo, no obstante en la actualidad crece en 275.6 toneladas.
La pesca privada con un mejor comportamiento en Manzanillo, no así en Niquero, donde se concentra las mayores potencialidades aspecto que debe tener un mejor desempeño para este 2026 después de los cambios introducidos en los contratos, los cuales presentan como característica fundamental precios atractivos con nuevas prestaciones de servicios a las embarcaciones y propuestas de ventas de artes de pesca, insumos, víveres y combustible.
En cuanto a la producción industrial al cierre del año 2025 se cumplió al 73.6 por ciento pues las principales problemáticas se concentraron en la falta de materia prima por incumplimiento en la captura y el déficit en insumos. Este fue un año que consolidó la incursión en producciones alternativas como la harina de pescado, piensos, caldos y carbonato de calcio, surtidos estos que se pretenden incrementar en el año 2026.
En este período se pretende retomar las producciones de conservas de pescados, y consolidar estos insumos a través del esquema cerrado de financiamiento y los incentivos aplicados por el grupo pesquero por entregas a la exportación y ventas en dólares (USD).
Lo anterior se conoció recientemente ante la presentación a sus trabajadores de estos resultados, que como siempre para salir adelante, con el espíritu de lucha y de resistencia que caracteriza a este colectivo, fueron capaces de crecerse ante las dificultades y se trazan nuevas metas para este 2026.