Ese aplauso cubano

En Manzanillo cada noche se suman más a los aplausos // Foto Eliexer Pelaez Pacheco
En Manzanillo cada noche se suman más a los aplausos // Foto Eliexer Pelaez Pacheco

Manzanillo. Abril 2.-En Granma, aún menos en el Reparto Camilo Cienfuegos del  municipio  Manzanillo, no se alcanzaría a escuchar el cañonazo que, con puntualidad más allá de la exactitud, todos los días del año, ya sean de fiesta o de duelo, a las nueve de la noche, ni un minuto más, ni un minuto menos, desde la Fortaleza San Carlos de la Cabaña se dispara.

Nos alejan más de 800 km, que no resultaron ser un obstáculo para confirmar el hecho, de una complicidad conmovedora que llegó con efecto de convite. Bastó mirar el reloj, redondear el tiempo y acudir al acto.

Recuerdo que yo deambulaba por casa, cuando a tan solo unos pocos metros escuché una voz que con la más mera cubanía exhortaba: ¡Vamos, el aplauso pa´ los médicos!

La frase fue un incentivo, enseguida reaccioné y me asomé a verificar el por qué de tanta algarabía. La impresión fue enorme, cientos de balcones figuraban esa imagen sombreada que la noche ocultaba, mientras a mis oídos solo llegaba el efecto sonoro que cada vez se hacía más intenso.

El tiempo se detuvo, parecería que nadie hubiese querido dejar de aplaudir, que aquella expresión de aprobación mediante palmadas fuese interminable, aun más ruidosa y prolongada, aseguraría, que aquella que suele escucharse tras la representación en un concierto musical, un discurso público o una obra de teatro.

Sin duda alguna la expresión fue más que ese prolongado ruido, fue júbilo, gratitud, hermandad. SÍ, sé que a mi sentir se sumaron cientos de personas que al igual que yo también se emocionaron. Este fue un gesto que solo un pueblo como el nuestro lo haría con tanto sentimiento.

Un pueblo que hoy permanece en casa, ante la existencia de este letal virus, pero que reconoce la labor de todas aquellas personas que repartiendo amor y dando alientos de vida, llegan a cualquier rincón del mundo a salvar a la humanidad.

Por nuestros médicos, nuestros enfermeros y enfermeras, y todo nuestro heroico personal de salud, y aún quienes no pertenecen a este sector, pero desempeñan un papel excepcional cada jornada durante estos tiempos de contingencia, fue este perdurable aplauso.

Pero también sé que fue un aplauso de fuerza y esperanza para aquellos que en cualquier parte del mundo atraviesan las más dolorosas circunstancias. Esta fue una manifestación de un pueblo unido y lleno de fe que de esta forma alentadora y de reconocimiento ofreció su más sincero y humano aplauso, el que anoche contemplé, ese aplauso cubano.

Colaboración de  Roxana Montero Cedeño. Estudiante de Tercer año de la Lic. En educación Español Literatura del campus Blas Roca Calderío

2 comentarios en “Ese aplauso cubano

  1. Yo soy un joven residente en el ICP y tanbien soy testigo cada noche de la demostracion mas autotona de nuestro pueblo a sus heroes de Batas Blancas,a mi querida amiga,vecina y hermana que es Roxana Montero se deseo muchas felicidades por tan hermoso y pujante comentario.Viva la Juventud cubana que a diario hace REVOLUCION y piensa como Pais.UN aplauso para ella tanbien.

  2. Roxana me gusta tu cronica,pues has demostrado en brebes pero impactantes palabras el sentimiento de miles de cubanos que al igual que nosotros que vivimos en este reparto regalan cada noche un aplauso a su personal de la salud y a todos los que estamos luchando contra el Covid19,que tus palabras lleguen a aquellos que han querido ridiculisar tal acto y demustre una ves mas que es un orgullo ser CUBANO.

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