Fiesta de los CDR con la Original de Manzanillo

Pachi Naranjo, director musical, y en su gerente general, Miguel Armesto Prada, en cuya casa se gestó esta suerte de revolución musical manzanillera. // Foto Marlene Herrera
Pachi Naranjo, director musical, y en su gerente general, Miguel Armesto Prada, en cuya casa se gestó esta suerte de revolución musical manzanillera. // Foto Marlene Herrera

Manzanillo. Diciembre 19.- Como fiesta de los Comités de Defensa de la Revolución con la Original de Manzanillo,  calificó el pianista y compositor Wilfredo Pachi Naranjo Verdecia, la acogida en la zona cederista 28 a los músicos que celebran los 55 años de la fundación de la orquesta insigne de la ciudad del Golfo de Guacanayabo.

Un barrio unido: niños, adolescentes, jóvenes, abuelos, esperaron con entusiasmo y orgullo la llegada nocturna de quienes llevan, como expresó la profesora Clara Bermúdez, “medio siglo, más cinco años, de perseverancia, de voluntad, tenacidad, desafiando retos, conquistando glorias, defendiendo la identidad musical del terruño, que hace que la Original sea tan querida y haya calado en el corazón de este pueblo”.

En el escenario vanguardia de la organización de masas, sito en la circunscripción 20 consejo popular número cinco Orestes Gutiérrez, de la calle Pared entre Aguilera y Narciso López, los originales sintieron el cariño de los manzanilleros, de los que disfrutan su repertorio y rebosan de alegrías al saber suya y de su ciudad la Súper Charanga de Cuba.

Enrique Kiko Arango (guiro) uno de los fundadores // Foto Marlene Herrera
Enrique Kiko Arango (guiro) uno de los fundadores // Foto Marlene Herrera
Pachi Naranjo, director musical, y en su gerente general, Miguel Armesto Prada, en cuya casa se gestó esta suerte de revolución musical manzanillera. // Foto Marlene Herrera
Pachi Naranjo, director musical, y en su gerente general, Miguel Armesto Prada, en cuya casa se gestó esta suerte de revolución musical manzanillera. // Foto Marlene Herrera

Sonrisas, abrazos, ovaciones, vítores, denotaron el aprecio y dibujaron en los rostros de varias generaciones que conforman hoy la agrupación musical, la satisfacción de ser queridos, en particular en los fundadores Enrique Kiko Arango (guiro) y Pachi Naranjo, director musical, y en su gerente general, Miguel Armesto Prada, en cuya casa se gestó esta suerte de revolución musical manzanillera.

Ricardo Enrique Estrada Ávila, coordinador de la zona, felicitó a la orquesta de la familia cubana a nombre de sus cerca de 400 cederistas y de los miles que en Manzanillo la reconocen como “insignia sonora de nuestro municipio, que ha sonado a nivel nacional e internacional, de la que nos sentimos honrosos”.

Aunque Wilfredo Naranjo, Premio Nacional de Música 2011 y Maestro de juventudes, expresó que su turno es cuando está sentado en el piano, agradeció las muestras de respeto y admiración de su gente, de su Manzanillo para el que “nuestro amor es total, es abundantísimo, es para repartir a los demás”, y desde el decir de un amigo significó “que ser manzanillero es una forma de ser, la que nosotros como Orquesta y familia llevamos a donde quiera que vamos y hacemos que las personas que nos rodean se sientan cómodos”.

Wilfredo Naranjo, Premio Nacional de Música 2011 y Maestro de juventudes: “Aquí estamos, una vez más, celebrando ahora el aniversario 55, y disfrutando del cariño que este pueblo le profesa a la Orquesta" // Foto Marlene Herrera
Wilfredo Naranjo, Premio Nacional de Música 2011 y Maestro de juventudes: “Aquí estamos, una vez más, celebrando ahora el aniversario 55, y disfrutando del cariño que este pueblo le profesa a la Orquesta» // Foto Marlene Herrera

“Aquí estamos, una vez más, celebrando ahora el aniversario 55, y disfrutando del cariño que este pueblo le profesa a la Orquesta, y también, del que los manzanilleros que andan por el mundo nos hacen llegar a través de las redes sociales, de los músicos que nos quieren y respetan por la sencillez de la Original que le honramos el ser a cada músico: una orquesta que ha dado mucha, mucha, buena música en 55 años, que ha contribuido a enriquecer el patrimonio nacional de la música popular bailable”.

Su sonoridad, el regalo musical y el reconocimiento por su aporte a la formación de los músicos de la localidad del solista Ariel Alberto, el sabor de los dulces dispuestos en mesa tropical y de la típica caldosa, marcaron también esta festividad cederista por los 55 años de un sello Original de Manzanillo.