Garantizan crías y preceba para incremento productivo de carne de cerdo

Foto Eliexer Peláez
Foto Eliexer Peláez

Manzanillo. Marzo 24.- La Unidad Empresarial de Base (UEB) Cría Palmas Altas se mantiene como la mejor de las cinco unidades de su tipo en la provincia de Granma, al garantizar las precebas a los productores manzanilleros con convenios estatales para la entrega de carne de cerdo, indispensable en la mesa cubana.

Sorteando los problemas con el alimento animal de importación, a partir de la aplicación de alternativas y el uso de suplementos nutritivos como la miel y otros de carácter agrícola, cumple con la venta de las crías mensualmente en el actual año, y espera superar las mil 233 precebas pactadas para marzo, como paso previo a lograr el incremento y estabilización de los niveles de este producto demandado por la sociedad, y de baja presencia hoy en la red comercial.

En la entidad, perteneciente al Grupo Empresarial Ganadero de la división tecnológica de Granma, se logra una efectividad de 92.2 por ciento, superior a la media de 84, que representa la generación de 68 partos más en la entidad, informó Yoendris Vale Muñoz, médico veterinario que dirige la UEB.

La obtención de 275 animales promedio semanal, en un ciclo de siete días, es favorecida por el uso de las líneas paternas CC-21, Duroc, L-35 y landrace, cuyas características posibilitan el crecimiento, resistencia de las crías y su calidad.

Repercuten en la efectividad, igualmente, los cuidados específicos que se ofrecen a las puercas gestadas, durante 114 días, en los órdenes alimenticios e higiénicos; así como a las maternas y sus lechones, en las áreas de maternidad y de desarrollo, con disponibilidad de tecnología china en esta última.

De tal forma, los 56 obreros que allí se desempeñan cumplen con el flujo tecnológico y venden lechones de preceba de 33 días de nacidos, luego de su vacunación; y prevén lograr en el año 2019 el nacimiento y venta de 15 mil 75 de estos.

En Palmas Altas, área de crianza intensiva de cerdos, se consolida el cuidado medioambiental con disímiles acciones como la disposición del mayor biodigestor de la provincia de Granma, y el desarrollo agrícola en cerca de ocho hectáreas de tierra que contribuyen al autoabastecimiento.

El despliegue de un programa de dignificación desde 2017 ha concedido al espacio, fundado en 1976, un mayor confort a sus trabajadores y mejorías en las áreas productivas. Su colectivo es ocho veces vanguardia nacional y cuenta con el sello 75 Aniversario de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), la medalla Jesús Menéndez Larrondo, la condición de avanzada Por los senderos del triunfo, y aspira alcanzar la Orden Lázaro Peña.