Liga Can-Am: Cuba olió la victoria pero se llevó la derrota 4-5

Yariel Rodríguez, lanzador abridor por el equipo cubano // Foto: Phil Selig.
Yariel Rodríguez, lanzador abridor por el equipo cubano // Foto: Phil Selig.

Un costoso error del jardinero central Yuniesky Larduet en el noveno episodio mantuvo con vida a los campeones de Ottawa cuando perdían 4×2 en su última oportunidad al bate y estos lograron remontar para dejar tendidos en el terreno a la selección nacional de Cuba en su primera presentación en la Liga Can-Am con pizarra final de cinco anotaciones por cuatro.

Siempre los pre-arranques de competencias son nefastos para los equipos nacionales. En los primeros cuatro episodios volvimos a ver un conjunto tenso sobre la grama al punto de recibir seis ponches (cuatro consecutivos) pero el descontrol del abridor J. Mortensen justo en la mitad del encuentro permitió que los nuestros remontaran una desventaja temprana de dos carreras pisando un par de veces la goma del home-plate con apenas un sencillo de Carlos Benítez que se combinó con dos boletos, un pelotazo y un elevado de sacrificio de Yoelquis Guibert.

Yosvany Alarcón remolcaba la ventaja una entrada más tarde con largo doblete por el jardín central y en la octava se conseguía otra por imparables consecutivos del mismo Guibert y Yordanis Samón y roletazo impulsador de Frederich Cepeda.

Pedro Álvarez relevó a Yariel Rodríguez con sangre fría desde el cuarto capítulo y se mantuvo firme en el montículo hasta el cierre del octavo sin permitir libertades.

A la hora de recoger los bates y las pelotas, Frank Luis Medina, en funciones de cerrador, perdió el ritmo cuando el tunero Larduet dejó caer un elevado y permitió par de incogibles que lo hicieron saltar del box.

Pablo Guillén, con una pelota caliente en las manos y con los corredores que representaban el empate y la victoria rival en las almohadillas, no pudo dominar al mejor bateador de los canadienses, el colombiano Steve Brown, quien le limpió las bases con su tercer cohete de la noche para dejar al campo a los antillanos.