Manzanillo, 13 de octubre.- Ante la amenaza de fenómenos naturales extremos, la prevención y la reducción de riesgos se convierten en herramientas esenciales para proteger vidas y disminuir daños materiales, en el marco del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, este 13 de octubre.
En Cuba, donde la temporada ciclónica se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, las intensas lluvias, los fuertes vientos, las inundaciones y las penetraciones del mar constituyen problemas que requieren vigilancia permanente y medidas preventivas, especialmente en los territorios costeros.
En Manzanillo, las comunidades cercanas al litoral presentan desafíos asociados a la exposición a las inundaciones y a las penetraciones del mar, un ejemplo de ello lo constituye los barrios de la franja costera afectados por la erosión y la salinización de las aguas subterráneas, lo cual refleja la importancia de atender las vulnerabilidades de estos asentamientos.
Asimismo, sectores como El Sitio, El Caño y el Secadero han experimentado afectaciones por inundaciones, lo que refuerza la necesidad de mantener actualizados los planes de evacuación y preparar a las familias ante posibles emergencias.
La experiencia del huracán Melissa, que impactó el oriente cubano en octubre de 2025, volvió a poner de relieve la importancia de la prevención y la protección de la población, en ese contexto alrededor de 735 000 personas fueron evacuadas en Cuba para reducir los riesgos asociados a los fuertes vientos, las lluvias intensas y las inundaciones.
La prevención del riesgo de desastres implica entonces, identificar las zonas expuestas, informar oportunamente a la población, garantizar condiciones adecuadas para la evacuación, proteger los recursos esenciales y fortalecer la preparación de las instituciones y las comunidades.
En el caso de Manzanillo, resulta fundamental que las familias conozcan las rutas de evacuación, identifiquen los lugares seguros y sigan las orientaciones de las autoridades ante situaciones de peligro.
En este sentido, cada 13 de octubre, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres recuerda que anticiparse a las amenazas y reducir las vulnerabilidades es esencial para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia.
Para la ciudad del Golfo de Guacanayabo, este compromiso adquiere especial importancia por su ubicación costera y por la necesidad de continuar fortaleciendo la prevención como una responsabilidad compartida entre las instituciones y la población.