MIPYMES por el desarrollo y bienestar social

Foto tomada de Internet

Cuba enfocada en la participación de todos sus actores para alcanzar las metas de desarrollo en el más corto o mediano plazo experimenta novedosos cambios tanto para el funcionamiento y diseño de la empresa estatal, como para el sector privado, este último con los consiguientes cambios en el trabajo por cuenta propia, la ampliación de las cooperativas no agropecuarias y la constitución de las micros, pequeñas y medianad empresas (MIPYMES).

Hasta la fecha han sido aprobadas por el Ministerio de Economía y Planificación (MEP) 162 MIPYMES y seis Cooperativas No Agropecuarias, en cumplimiento a la Gaceta Oficial No. 94 y en vigencia desde el 20 de septiembre.

De estos nuevos actores que incidirán en las transformaciones productivas de la nación, 101 son reconversión de negocios preexistentes y 67 de nueva creación.

Los mismos ya han generado unos 3 mil empleos, sólo las 162 MIPYMES aprobadas han creado 2 mil 377 empleos, y entre los temas de prioridad a las que están enfocadas sobresalen la producción de alimentos, en la que se enmarcan 39, y la manufactura, con 34, incluida en esta última la fabricación de materiales de la construcción.

Manzanillo cuenta con dos pequeñas empresas aprobadas, Yoyo’s Pizza y Horizonte Guacanayabo, que aun realizan los procedimientos previos a su adquisición de personalidad jurídica: la creación de la cuenta de depósito a la vista donde estos aspirantes a socios (unipersonales en el caso de las dos manzanilleras) aportan el capital social, la formalización ante notario, y la inclusión en el Registro Mercantil.

Dos jóvenes, Yoendris Llópiz Ávila y Jecci Alfredo Fonseca Moreno, se alistaron primero en la carrera por continuar elevando las posibilidades de sus negocios, según las oportunidades que ofrecen las proyecciones cubanas para desplegar las capacidades de las generaciones presentes en virtud del éxito y prosperidad colectivos.

Más de una decena de proyectos manzanilleros se acondicionan como proyectos sólidos para reconvertirse a estos nuevos actores que son válidos para el sector privado y estatal, y otros más buscan de la asesoría jurídica y económica para valorar su escalada.

Precisamente en la semana que inicia este domingo se iniciará en la ciudad del Golfo de Guacanayabo un curso de capacitación para los trabajadores por cuenta de la localidad con las nociones elementales de lo que representan las MIPYMES y CNA en los órdenes particulares y macroeconómicos.

Profesionales y especialistas del Ministerio de Trabajo y Seguridad social, de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores, de la Oficina Nacional de Atención Tributaria, de las sucursales bancarias, detallarán a una veintena de interesados todo lo concerniente al tema.

Al respecto, Osvaldo Incencio Piñeiro, coordinador de programas económicos en el gobierno municipal, comunicó en encuentros previos que “el trabajador por cuenta propia, como persona natural que desarrolla una actividad económica de manera autónoma a muy pequeña escala, puede emplear a familiares hasta primer grado de afinidad y segundo de consanguinidad sin necesidad de declararlos como trabajadores contratados; y adicionalmente puede contratar hasta tres trabajadores.

“Ello significa que la decisión de reconvertirse en persona jurídica no es de carácter obligatorio, sino que es decisión personal del titular de la licencia como TCP.

“Inclusive, un TCP sin trabajadores contratados, pero con una idea de negocio que se adecue más a la modalidad de MIPYMES puede solicitar su reconversión a empresa, en tanto una pequeña puede constar de un solo socio, incluso sin trabajadores contratados”.

En lo referente a la creación de un gondo de fomento para estos actores de la economía expuso que “el Estado promueve las MIPYMES estatales y privadas en actividades estratégicas o de interés socioeconómico, como las de base tecnológica y las de alto impacto en el desarrollo local.

“Por ello si prevé la creación de fondos de fomento, otorgamiento de facilidades, asesoría, atención especializada, que se se concreta desde esta etapa precedente con el acompañamiento y orientación, y luego con la posibilidad de financiación crediticia tanto en moneda nacional como en MLC, según disposiciones del Banco Central de Cuba (BCC)”.

Lejos de significar un retorno al pasado capitalista por las concesiones al sector no estatal, Osvaldo Incencio Piñeiro explicó que “las MIPYMES privadas responden a la actualización del modelo económico cubano, a partir del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2011, cuyas premisas fueron ratificadas en la Estrategia Económico-Social para el Enfrentamiento a la COVID-19 y la Recuperación de la Economía presentada en 2020.

“El período de transición al socialismo comprende la coexistencia de distintas formas de propiedad: la privada como complementaria, para contrarrestar el bajo nivel de las fuerzas productivas, en tanto se mantiene la propiedad social socialista sobre los medios fundamentales de producción, en función de la construcción de la nueva sociedad”.

“Las MIPYMES privadas no suponen en absoluto concesiones a terceros, sino que son un paso firme de Cuba en su camino al desarrollo económico y el bienestar social; responde a la soberanía y decisión propia relativa a la estrategia cubana por el bien de todos”.