¿Niños trabajando aquí? (+Podcast)

Imagen ilustrativa tomada de Internet
Imagen ilustrativa tomada de Internet

Seguramente usted coincidirá conmigo que hace unos años atrás cuando se hablaba de trabajo infantil a nadie le pasaba por la mente Cuba, porque ha sido siempre una preocupación del estado cubano la aplicación de políticas que protegen la niñez, la adolescencia y la juventud.

Lo más reciente fue la aprobación de la política integral para la Atención a la Niñez y Juventudes aprobada por el Parlamento Cubano, aunque desde el 20 de septiembre de 1991 entró en vigor en Cuba la Convención sobre los Derechos del Niño. También Cuba, ratificó el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo  que promueve la eliminación de las peores formas de trabajo infantil. Está el Código de la Niñez y la Juventud, el Código de la familia, en fin, que todo parece estar en orden, pero  en estos tiempos que vivimos con múltiples dificultades económicas, han aparecido grietas que afectan a la familia y en particular a la niñez y la adolescencia.

El trabajo infantil hoy es un tema necesario a conversar, esclarecer y enfrentar, también en Cuba. Aunque no es generalizado, ni un problema mayor, no hay que esperar a que sea insoluble para llamar la atención sobre el asunto.

¿Quién no ha escuchado o visto a un adolescente vendiendo en la calle pan, mangos, o cualquier otro producto, incluso agua, que tienen que cargar?

Estas actividades son consideradas una violación de los derechos de los niños, y la máxima responsabilidad recae en la familia, tal y como está contemplado en el Código. Si se formula una queja relacionada con el trabajo infantil, el familiar en cuestión puede ser procesado por la Ley recogida en el Código Penal actual.

No podemos generalizar porque cada caso tiene sus particularidades, y no es objetivo ahora profundizar en por qué lo hacen, o por qué los padres les permiten que lo hagan, pero sí hacemos un llamado a la responsabilidad. Cuando decidimos ser padres adquirimos una responsabilidad por esa criatura desde que cae en el vientre materno hasta más menos los 18 años que es el límite establecido por la ley, aunque unos buenos padres siempre estarán pendientes de sus hijos a cualquier edad.

Todos los niños tienen derecho a la salud, la educación y la protección. Y es la familia la principal responsable de que esto sea así.

Del tema conversamos en este episodio del podcast, donde está invitada la Fiscal municipal Yarilis Yero, que atiende menores en el municipio Manzanillo.