Manzanillo. Abril 16.- Rubén Palanco González, locutor de Radio Granma, se ha consolidado como una de las voces habituales de la emisora en programas como Lo que trae la radio, Encuentro juvenil, Perspectiva y Dimensión 1. Además de su labor al frente del micrófono, participa en los espacios dramatizados como narrador y, ocasionalmente, interpreta a diversos personajes. Su versatilidad y entrega lo han convertido en un ejemplo de superación y entrega dentro de la planta radial, a pesar de que su ingreso al medio fue completamente fortuito.
“Llegué a la emisora de casualidad, soy graduado de elaboración de alimentos, nada que ver con este mundo, y soy músico también, pero jamás imaginé que terminaría aquí siendo locutor y menos aquí en la emisora de mi ciudad”, recuerda. Su ingreso se produjo mediante las captaciones que realiza la emisora, fue el último en llegar el día que cerraron las inscripciones y, pese a los nervios, logró quedar entre los seleccionados.
“Me inspiró el estar frente a personas, eso te da un poco de adrenalina, eso me gusta, pero el intentarlo sin que te vean, transmitir, llevar mensajes a esas personas que te escuchan es un reto bastante grande porque no es lo mismo que vean los gestos que haces con tu cara o tus manos, tienes que hacerlo todo con tu voz”, asegura.
Con aproximadamente tres años en la emisora, Rubén espera prolongar su estadía y seguir creciendo en el medio. Entre los mayores desafíos que ha enfrentado en este tiempo «ha sido la evaluación de entrar al medio y también al inicio cuando uno se sienta por primera vez al micrófono y cómo lo vas a hacer; fue un desafío grande”.
En su trayectoria, ha recibido el apoyo y los consejos de colegas experimentados. Reconoce con gratitud a quienes lo guiaron en sus inicios: “La primera persona en el medio que me dio consejos que me ayudó mucho fue Marlenka Alarcón, sus consejos me han quedado para toda la vida; también Eduardo Bertot Vieito, el profe Martínez Robles y Héctor Reina”. Estas enseñanzas le han permitido afianzar su técnica y desenvolverse con mayor seguridad ante el micrófono.
“Le diría a las personas jóvenes que den el paso al frente si de verdad desean explorar, porque siempre es bueno conocer; aparte de que te enseña a expresarte y a mejorar la lectura, te da conocimientos y te enseña a llevar el mensaje a una persona o a cientos de personas en este caso. Es algo lindo, porque estar sentado delante del micrófono y esperar a que ponga en el aire, eso es todo lo que uno necesita para sentirse maravilloso y sentir esa explosión por dentro”, concluyó.