Uno de cada 500 estadounidenses ha muerto de Covid-19

Hasta este lunes, el promedio de siete días para los casos diarios fue de 172.000, su nivel máximo de aumento. Foto: EFE
Hasta este lunes, el promedio de siete días para los casos diarios fue de 172.000, su nivel máximo de aumento. Foto: EFE

Estados Unidos ha alcanzado una cota demoledora en su lucha contra la pandemia de Covid-19: 1 de cada 500 estadounidenses ha muerto de coronavirus desde la primera infección reportada en el país.

Hasta este martes, 663.913 personas en EE.UU. habían muerto de covid-19, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Según la Oficina del Censo de EE.UU., la población de EE.UU. en abril de 2020 era de 331,4 millones.

La más reciente ola de coronavirus en Estados Unidos, impulsada por la variante delta, podría alcanzar pronto su punto máximo, aunque expertos advierten que no hay que cantar victoria y anticipan que el virus pasará a ser parte de la vida diaria en los próximos años.

Hasta este lunes, el promedio de siete días para los casos diarios fue de 172.000, su nivel máximo de aumento incluso cuando la tasa de crecimiento se está desacelerando y los casos disminuyen en la mayoría de estados, según datos compilados por la herramienta de rastreo Covid Act Now.

Sin embargo, más de 1.800 personas siguen muriendo al día y más de 100.000 permanecen hospitalizadas por covid severo, un cruel recordatorio de los desafíos que han enfrentado las autoridades para vacunar a tantos estadounidenses como sea posible, en un clima de desinformación y polarización política.

Bhakti Hansoti, profesora asociada de medicina de emergencia en la Universidad John Hopkins y experta en cuidados intensivos por covid-19, le dijo a la AFP que vio a Estados Unidos siguiendo una trayectoria similar a la de India.

Los países de Europa occidental también han experimentado caídas similares en sus oleadas de delta.

Y aunque Hansoti respiró de alivio cuando acabó la ola de primavera, admite que esta vez está «un poco indecisa».

La posible aparición de nuevas variantes de preocupación y la llegada de un clima más frío, que provoca más socialización en interiores, podría conducir a un repunte. «A menos que aprendamos de las lecciones de la cuarta ola», advierte.

(Con información de AFP)