Veinticinco años de entrega

Foto Elienys Pérez Pacheco
Foto Elienys Pérez Pacheco

Manzanillo, Octubre 22- En los pasillos de la Empresa Filial de Conservas de Vegetales Granma de Manzanillo, el tiempo no solo se mide en años, sino en la huella que los hombres dejan en su labor diaria; Pedro Jiskly Tamayo Muñoz, Secretario de la Sesión Sindical de la Empresa, es muestra de ello.
Recientemente fue condecorado con la medalla por los veinticinco años de labor ininterrumpida y su trayectoria no es solo un registro de fechas, sino un testimonio de crecimiento personal.

«Mis primeros pasos no fueron en una oficina, sino como agente de seguridad y protección en la fábrica La Manzanillera. En aquel entonces, mi compromiso era velar por la integridad de la planta, pero mi vocación me impulsaba a ir más allá. De la vigilancia pasé a la organización, asumiendo roles sindicales dentro del Grupo de Seguridad Interna y más tarde, fui Secretario del Comité de Base en la misma industria.
La formación fue mi herramienta para escalar. En 2012, llegué a la unidad de dirección de la Empresa de Conservas, un reto que asumí con la responsabilidad de ser Secretario de Núcleo del Partido Comunista de Cuba. En el 2017, asumí la dirección de la Sesión Sindical, un cargo que desempeño con la misma entrega que tuve hace 25 años».

Foto tomada del Perfil de la Empresa Filial de Conservas de Vegetales Granma



Ser líder durante tanto tiempo, en una entidad dedicada a la producción de alimentos es una gran tarea, especialmente cuando existen desafíos que exigen una resiliencia extraordinaria. Pedro, ha demostrado que a pesar de las dificultades, dirigir y gestionar no es algo imposible.

«Representar a los trabajadores es un compromiso que me obliga a buscar la eficiencia en cada una de mis acciones. Un buen líder no puede ser espectador, debe ser el primero en la vanguardia, porque solo así se logra arrastrar a las masas hacia un objetivo común.
Además, he aprendido que la excelencia en una entidad es fruto de la unión de tres pilares fundamentales: la dirección de nuestra Empresa, la guía del Partido Comunista y la fuerza de la Sesión Sindical. Cuando estos tres ejes están en perfecta sincronía, no existe obstáculo que pueda detenernos».

Sin dudas, recibir un reconocimiento es un hito que trasciende lo profesional para tocar lo personal, es un orgullo que define la identidad de las personas.

«Al contemplar estos 25 años de labor ininterrumpida, no puedo evitar recordar que comencé este viaje siendo apenas un joven lleno de ilusiones.
Hoy, es imposible no sentir una profunda emoción, pues esta empresa no es solo mi lugar de trabajo, es el tejido de mi vida, el colectivo que me ha visto crecer y transformarme. Si hoy puedo decir con satisfacción que soy un trabajador íntegro, es gracias al apoyo, al aprendizaje y a la hermandad, esa es la verdadera razón del reconocimiento».

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