Lisandra, liderazgo y propósitos

Foto: Elienys Pérez Pacheco
Foto: Elienys Pérez Pacheco

Manzanillo. Mayo 25.- En el corazón de Manzanillo, emerge una historia de perseverancia y liderazgo femenino, la de Lisandra Socarrás Rodríguez quien con determinación lidera la Unidad Empresarial de Base, La Granada. Ella es el testimonio vivo de cómo el compromiso con el sector comercial puede transformar una vocación, en un referente de gestión.

«Mi viaje en este mundo comenzó hace ocho años trabajando como dependienta, sin embargo, siempre hubo una chispa de ambición por aprender más. Entonces decidí formarme en administración y ese fue el punto clave, pasé de gestionar el Palacio del Pan y el Dulce a dirigir la UEB Número tres de alimentos, hasta que comencé como directora de La Granada.
Muchas personas piensan que dirigir es una carga, pero para mí el camino ha sido fluido, pues no es difícil guiar a mi colectivo porque son responsables, eficientes y que creen en lo que hacemos».

Es evidente que su éxito no es fruto del azar, sino de una gestión humana y verla alcanzar sus metas como dirigente es la prueba de que el liderazgo se construye con propósito.

Foto: Elienys Pérez Pacheco

«Si tuviera que definir mi mayor logro, diría que es haber cultivado la unidad entre mis trabajadores, estoy convencida de que la cohesión es el cimiento de cualquier buen trabajo. Logramos cumplir con el plan de circulación mercantil y ver que satisfacemos muchas de las demandas de nuestra gente, nos llena de una satisfacción profunda. Al final del día, todos sabemos que un cliente satisfecho es la mejor recompensa a nuestro esfuerzo»

Lisandra posee esa intuición necesaria para entender que un buen director es ante todo, un arquitecto de equipos, alguien que sabe que las cosas marchan a la perfección cuando el motor es la confianza.

«Considero que un verdadero líder no es aquel que impone, sino aquel que sirve de ejemplo. No puedes sentirte por encima de nadie, al contrario, el reto está en saber llegar al corazón de cada trabajador, en inspirarlos para que caminen junto a ti con la misma convicción que posees»

Al escuchar su historia, nos demuestra que todos poseemos el potencial para convertirnos en profesionales extraordinarios y en seres humanos de excelencia.

«Aunque hoy me reconozcan como dirigente, también tengo otra esencia soy madre, hija y esposa ante todo. Mi fortaleza proviene de ese equilibrio, del apoyo incondicional de mi familia y el de mis trabajadores.
Estoy convencida de que todas las mujeres llevamos un espíritu emprendedor; con esfuerzo y disciplina, podemos alcanzar la cima en cualquier sector, especialmente en el comercio. Para mí, es una alegría inmensa formar parte de este gran equipo de trabajo, simplemente porque me apasiona lo que hago».

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Un comentario en “Lisandra, liderazgo y propósitos

  1. Muchas felicidades, prima. Siento un orgullo enorme al poder decir «mi prima». Siempre supe que llegarías lejos, y más teniendo el ejemplo de tus padres: dos personas con grandes cualidades que siempre te guiaron por el camino correcto. El resto lo has puesto tú, con ímpetu y sacrificio. Naciste para ser la fortaleza de muchos.

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