Manzanillo. Julio. 3- Melissa Urquiza Domínguez y George Luis Pérez Jiménez son dos jóvenes manzanilleros, miembros del grupo de 28 estudiantes del duodécimo grado de la ciudad del Golfo del Guacanayabo, que tuvieran la oportunidad de ser los primeros en matricular en el Colegio de la Universidad de Ciencias Médicas de Granma.
Ella cursaba su bachillerato en el Instituto Preuniversitario Urbano (IPU) Micaela Riera Oquendo y él en el centro Fermín Valdés Domínguez cuando se presentaron a las pruebas para comenzar el colegio universitario.
«Para mí fue una gran oportunidad ser partícipe de esta idea”, dice Melissa, mientras que George agrega que «fue algo extraordinario porque tuvimos muchas experiencias desde el primer día en que llegamos.»
“Desde el principio el colegio universitario no fue algo en lo que se pudiera entrar fácilmente, tuvo mucho rigor, tuvimos que esforzarnos al máximo para poder entrar y tener una buena nota. Cuando llegamos a la universidad era algo distinto, no conocíamos el rigor que tenían los estudiantes universitarios”, dijo Pérez Jiménez .
La iniciativa implementada por primera vez en el territorio, contó con una matrícula total de 55 estudiantes en las Facultades de Medicina de Bayamo y Manzanillo, así como un prestigioso claustro de profesores, orgullosos todos de formar parte de esta primera experiencia.

Así lo destaca Caridad de la Paz Lorente, profesora guía del grupo, quien “participaba con ellos en todas las actividades que se realizaban, tanto en las que les proponían la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) como las de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) a la que pertenecían”, destacó la educadora.
Por su parte Leiden Luis Fernández Verdecia, profesor auxiliar de la Universidad de Ciencias Médicas de Granma dijo que “por primera vez nosotros estuvimos enmarcados en esto, nunca le habíamos dado a estudiantes del preuniversitario, muchachos excelentes, yo creo que los mejores de Manzanillo.
Estudiantes magníficos con una inteligencia natural increíble, estoy muy feliz de haberle dado clases a estos muchachos del colegio universitario magníficos, les auguro un futuro fenomenal, van a ser excelentes profesionales porque ya son alumnos brillantes”, dijo Fernández Verdecia.


La también profesora auxiliar Iris María Batista Ramírez señala que “había que estar bien preparado para enfrentarse al aula con ellos porque son alumnos inquietos que preguntan, estudiantes muy motivados y comprometidos con su formación”.
Para Madeleine González Broche, rectora de la Universidad de Ciencias Médicas de Granma el colegio universitario fue un gran reto porque “nosotros también tenemos que mantener con ellos un sistema de formación vocacional para motivarlos constantemente por las carreras de las Ciencias Médicas, en este caso por Medicina que ya la tienen preotorgada. Pero también a una especialidad que ellos puedan optar en un futuro que fundamentalmente son las especialidades básicas de nuestro sistema de salud como Cirugía, Medicina Interna, Ginecobstetricia, Pediatría, entre otras que tenemos en un poco de déficit en la provincia.»

La máxima representante de la casa de altos estudios considera de positivo la idea de crear los colegios universitarios para estos tipos de centros por el impacto que logran en cada territorio.
Con resultados sobresalientes cerró el pasado mes de junio el Colegio Universitario en la institución que promete ser una iniciativa positiva para las Ciencias Médicas de Granma.