Aprender de lo que no se hizo bien

Foto Estudios Revolución
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por HAYDÉE LEÓN

“Durante el primer brote de COVID-19, Cuba demostró capacidad para enfrentar la pandemia, partiendo de las fortalezas de nuestro sistema de Salud y el potencial científico con que cuenta.  Por eso para la etapa de la nueva normalidad insistimos en la responsabilidad individual e institucional como elementos claves para evitar la propagación», sostuvo el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante un intercambio con las principales autoridades de esta provincia, que en diciembre último retrocedió a la fase epidémica de transmisión autóctona limitada.

En la reunión de trabajo, en la que el enfrentamiento a la pandemia fue uno de los temas analizados, el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz aseveró que en este territorio falló la pesquisa clínica a viajeros para descartar posibles contagios, se quemaron etapas y no se cumplieron los protocolos establecidos para el enfrentamiento a la enfermedad, entre otras dificultades.

«La principal causa tiene que ver con que bajó la percepción del riesgo en la nueva normalidad, tanto en el orden individual como de las instituciones», insistió Díaz-Canel, a partir de la información ofrecida por el gobernador de Guantánamo, Emilio Matos Mosqueda, vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial, quien expuso que en los últimos 15 días se han procesado 9 604 muestras y 1 072 resultaron positivas al SARS-CoV-2, con una tasa de incidencia de 208 casos por 100 mil habitantes; siendo la ciudad capital la de mayor transmisión del virus.

«Pero aquí se dieron otros elementos, como un foco de contagio en la empresa cárnica», ejemplificó por su parte Marrero Cruz, a lo que el Presidente solicitó explicación. Y la ofreció Roilde Romero Frómeta, director provincial de Salud: «Un viajero procedente de Estados Unidos tuvo contacto con un trabajador de esa empresa», dijo.

Al conocer de otros focos de propagación y de demoras en dar a conocer los resultados de los PCR, el Presidente enfatizó: «Esa es la consecuencia de la irresponsabilidad. Hay que darles a las personas el resultado de las pruebas, resulte positivo o negativo, porque cuando no se hacen las cosas como está establecido —como mantener a un caso positivo en casa por deficiencias en el traslado—, se genera además malestar en la población y eso no puede suceder. Son esas las enseñanzas que nos deja el descuido para cuando la provincia vuelva a la normalidad».

CON LA MIRA EN LOS BENEFICIOS

En este intercambio con las principales autoridades de Guantánamo, encabezadas por Rafael Pérez Fernández, presidente del Consejo de Defensa en la provincia y primer secretario del Partido, participaron además el viceprimer ministro y ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, el viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda, Marino Murillo Jorge, jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, y los ministros de la Agricultura, de Finanzas y Precios, de Comercio Interior y de la Industria Alimentaria.

Otro punto en agenda fue la marcha de la Tarea Ordenamiento en el territorio. Al solicitar información sobre insatisfacciones no resueltas en este tema de gran prioridad para el desarrollo económico y social del país, fueron detalladas, entre las más reiteradas, el incremento de los precios de algunos alimentos y de los materiales de la construcción de producción local, las dietas médicas y el transporte estatal y privado; y deficiencias en los contratos de la Empresa Mayorista de Guantánamo que provocan desabastecimientos en la red minorista.

«Hemos venido haciendo cambios de algunos precios con los que la población mostró inconformidad, pero básicamente por inadecuadas interpretaciones de las normas, porque se hizo una multiplicación por el índice más alto, y faltó también sensibilidad a la hora de establecerlos», señaló el Presidente de la República.

«El Ordenamiento no se implementa para cargar a los costos y precios el peso de la ineficiencia del sistema empresarial, sino todo lo contrario. La batalla es que bajen los precios por ser productivos y eficientes, y que la población perciba el beneficio de la medida», sentenció Díaz-Canel.

Marrero Cruz recalcó que es necesario dar prioridad a la atención diferenciada de los núcleos vulnerables a partir de un diagnóstico serio y profundo, pues algunas personas, especialmente de la ciudad de Baracoa y del marino poblado de Caimanera, han mostrado insatisfacciones. «Es importante hacer un análisis detallado caso por caso y ofrecerles una respuesta a todo el que la reclame o necesite», señaló, al saberse que, hasta el momento, de 1 344 núcleos en estudio, han sido aprobados 842.

En el análisis de las medidas relacionadas con el incremento salarial en el sector estatal, y dentro de este asunto la incorporación al trabajo, el ministro de Economía y Planificación llamó a llevar a punta de lápiz el tema, fundamentalmente en el sector presupuestado.

«Tenemos que tener más empleos, pero no porque haya plazas vacantes en las empresas, sino porque tengan contenido para ocho horas de trabajo, de lo contrario no se tendrá el resultado que se espera, que es el crecimiento y fortalecimiento de la economía nacional», alertó.

La producción de alimentos fue otro de los temas priorizados por el Grupo de Trabajo, que insistió en la necesidad de incrementar la producción porcina en el sector estatal y perfeccionar la comercialización agrícola.

Se criticó la gestión de una zafra azucarera en marcha, marcada por el deterioro de varios de sus principales indicadores de eficiencia y roturas de equipos de corte por más de un mes, entre otros problemas.

Las dificultades que aún orbitan alrededor de las colas, sobre todo en bancos y panaderías de la ciudad de Guantánamo, así como la marcha de los operativos contra coleros, revendedores y acaparadores, también suscitó reflexiones.

«No se ha resuelto el problema de las colas y hay que ponerle fin, pero de manera que las soluciones se sostengan en el tiempo», comentó el Presidente cubano.