Trabajar con unidad, métodos creativos y pensando en el pueblo

Foto Estudios Revolución
Foto Estudios Revolución

por OSVIEL CASTRO MEDEL

El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezó este viernes en Bayamo una reunión con dirigentes políticos, gubernamentales y administrativos de los 13 municipios de Granma, en la que se exhortó a trabajar con unidad, con métodos creativos y pensando en el pueblo.

En el encuentro, efectuado  en la escuela provincial del Partido “Desembarco del Granma”, el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, expresó que la nación necesita cuadros que estén en constante intercambio con la gente, escuchando sus preocupaciones principales.

En ese sentido elogió las iniciativas de esta provincia, en la que se han habilitado nuevos programas de radio y televisión para que los ciudadanos aporten sus criterios y valoraciones sobre diversos temas de la actualidad y los dirigentes brinden informaciones.

«Ese concepto debe ser extensivo a las redes sociales», señaló  Marrero Cruz en la reunión, que analizó durante más de dos horas asuntos vinculados con la Tarea Ordenamiento, la situación epidemiológica, el enfrentamiento a las ilegalidades y la producción de alimentos. Por otra parte, destacó que Granma, pese a sus buenos resultados generales, no ha explotado todas las potencialidades en el sector agropecuario y debe mejorar sus indicadores en la ganadería, la creación de nuevos organopónicos, la producción de frutas y de flores, así como de proteínas de origen animal para la población.

«Hay que generar bienes para el pueblo, luchar contra la corrupción y buscar a toda costa la solución a los problemas», expresó el Primer Ministro en el intercambio, en el que también participó José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido.

Asimismo, solicitó atender los más de 7 000 planteamientos de los electores granmenses aún no tramitados satisfactoriamente desde el último proceso de rendición de cuenta de los delegados.

En la reunión, en la que también estuvieron los viceprimeros ministros Alejandro Gil Fernández y Roberto Morales Ojeda, así como Federico Hernández Hernández, primer Secretario del Partido en Granma, se informó que en los últimos 15 días se han reportado en la provincia 51 personas contagiadas con la COVID-19 y no se ha lamentado ningún fallecido desde el comienzo de la pandemia, aunque se recalcó que no se puede bajar la guardia, especialmente en Bayamo, municipio con una tasa de incidencia que ha subido a 13,1 por cada 100 000 habitantes.

En esa línea,  Miguel Díaz- Canel alertó que es importante prever más capacidades de ingreso en la provincia, pues nunca está de más prepararse para escenarios complejos.

El Presidente expuso que han existido quejas respecto a la demora de los resultados en las pruebas de PCR, que son enviadas al laboratorio de Holguín e instó a buscar los mecanismos que faciliten mayor agilidad.

El gobernador, Francisco Escribano Cruz, explicó la estrategia local para producir más alimentos, no exenta de dificultades objetivas y subjetivas. Además, se refirió a la incautación de productos de primera necesidad, como jabón y aceite, que estaban en poder de revendedores y acaparadores.

Asimismo, dijo que unas 6 000 personas  habían buscado formalmente empleo estatal desde el inicio de la Tarea Ordenamiento, y de ellas se les ha ofrecido empleo a 3 000.

Por su parte, Marino Murillo Jorge, jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, indicó seguir atendiendo los casos vulnerables y a continuar explicando la importancia de la Tarea Ordenamiento.

«No podemos ser temerosos a la hora de destinar recursos a las personas vulnerables, su atención diferenciada tiene que ser una prioridad», dijo.

Durante los debates, en los que intervinieron varios ministros, quedó claro que Granma puede convertirse en un polo productivo del oriente del país y seguir aportando a la nación en rubros significativos como el arroz y el café.

« ¡A trabajar!», dijo enfático el Presidente cubano al terminar el encuentro, que puso énfasis en eliminar métodos burocráticos, que no encajan con la dinámica de agilidad que pretende instituir la nación.