Siendo del todo sincero, me parecieron pocas las plazas obtenidas por el boxeo cubano para los Juegos Panamericanos de Lima 2027 en el campeonato continental de la disciplina que todavía se disputa en la ciudad mexicana de Puebla.
Como quiera que se otorgaban boletos a los cuatro primeros de cada división, ya con las jornadas de cuartos de final se puede cerrar el balance en cuanto a cupos para Lima, y me parece que nos quedamos cortos.
Hicieron valer los pronósticos precompetencia el subtitular mundial de 2023 Saidel Horta (60 kilogramos), el subtitular centroamericano de Santo Domingo 2026 Yunier Sorsano (70 kg) y Nelson Williams (90 kg), este último con buenas presentaciones en la arena foránea cuando ha tenido sus oportunidades, pues recordemos que está en el peso del capitán de la escuadra, el veterano Julio César La Cruz.
Aquí la clarinada la dio el bisoño Luis Enrique Vinent (65 kg), que debió sustituir a otro grande, el dorado olímpico de París 2024 Erislandy Álvarez y cumplió con su cometido.
Sin embargo, esperaba más de doble medallista de bronce del orbe Alejandro Claro (55 kg) y de Jorge Cuéllar (80 kg).
Claro cedió frente al representante de Estados Unidos Lorenzo Patricio y Cuéllar ante el ecuatoriano Abel Mina, subtitular sudamericano.
Como de costumbre, con los púgiles norteños es una caja de sorpresas porque se trata de figuras muy jóvenes y desconocidas, pero la tradición del pugilismo en esa nación invita a la mesura, pero en el caso de Mina, realmente no creo que sea mejor que Cuéllar.
Tampoco pudo regresar con el pasaporte peruano en el bolsillo el debutante Erick Daniel Castillo (más de 90), tras ceder contra otro estadounidense, Gilbert Kabamba, pero su falta de fogueo no invitaba al optimismo.
En la escuadra femenina también me sabe a poco que solamente la flamante campeona centrocaribeña Dayira Mesa (70 kg) alcanzara la clasificación panamericana.
Las experimentadas Carysney García (54 kg) y Magda Massó (57 kg) perdieron con comodidad frente a la dominicana Estefani Almanzar y a mexicana Guadalupe Torres, respectivamente, dos rivales que parecían accesibles.
Dinaibys de las Nieves (51 kg) y Melani Girado (60 kg) estuvieron más o menos dentro de los pronósticos, y Yoana Rodríguez (75 kg) debió enfrentar antes de tiempo a una pugilista muy avalada como la canadiense Tammara Thibeault, y hasta ahí llegaron sus esperanzas.
El balance total no es malo, pero reitero que esperaba más, y ahora deberemos esperar al siguiente evento clasificatorio para intentar completar los siete representantes de cada sexo.
Un segundo evento en ambos sexos se celebrará en el primer trimestre del 2027, y en el caso del masculino la dirección técnica deberá evaluar si renuncia a alguna de las plazas obtenidas ahora para que lo intenten Julio César y Erislandy, pues en el boxeo clasifica el deportista y no el país.