El 9 de mayo de 1920 en Media Luna, nació una niña que no sabía lo importante que sería para Cuba . Se llamaba Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley. Pero el tiempo y la lucha la rebautizarían con otros nombres: la Heroína de la Sierra y el Llano, la hija adoptiva de Manzanillo, y según Fidel Castro, «la flor más autóctona de la Revolución Cubana». Hoy, en el aniversario 106 de su natalicio, les invitamos a escuchar su historia.