Chapeando Bajito: La Florida Roja (+ Podcast)

Nada me gusta menos que empezar nuestro podcast con lo que ocurre enfrente, pero hoy todo gira en torno a algo que no puede subestimarse por el peso que tiene en la política internacional. Y por el signo que lleva. Hablamos, por supuesto, de las elecciones de medio término, celebradas este martes en Estados Unidos, para elegir 36 gobernadores y renovar la Cámara y un tercio del Senado. A nivel de la Unión, quedó en deseos la marea roja tan anunciada por los republicanos, que sí se verificó en la cercana Florida, base de las fuerzas políticas que sostienen la industria de la contrarrevolución cubana.

Analizando el significado de la jornada, Reinier Duardo apuntó a la reelección del gobernador Ron Desantis, el senador Marco Rubio y la congresista María Elvira Salazar, como señales de que se viene una profundización del discurso de odio y endurecimiento del bloqueo. Allí, el legado de Trump sigue particularmente vivo, mientras que a una mujer como Nancy Pelosi –quien acogió a Juan Guaidó y lo aplaudió con entusiasmo en el Congreso– la acusan de izquierdista e intentan matarla.

Esto confirma lo que se ha dicho más de una vez desde Cuba: depende de nosotros saltarnos el bloqueo, porque los recién electos y sus cabilderos, harán todo para empeorarlo. La política del vecino sigue timoneando a la extrema derecha, al menos en su zona más próxima a Cuba.

Coincide con ese criterio Bárbara Betancourt, quien apunta a los signos del show previo al momento del voto, enfebrecido por la euforia de los odiadores, el discurso amenazante contra quienes disientan y el llamado a respaldar a Desantis, uno de los políticos más ineficaces de Estados Unidos, gobernador de un estado fallido, como se probó durante la pandemia y más recientemente antes, durante y después del paso del huracán Ian. Peor aún: Desantis es un presidenciable, como lo fue Trump antes de ser presidente y muchos creyeron que sería imposible. Es dramáticamente cierto y no es bueno para nadie, más que para sus seguidores que ya se sabe qué talla de odio calzan.

Chapeando Bajito: La Florida Roja

En medio de esa euforia republicanista, América TeVe trasmite una noticia que los presentadores califican de insólita: un cubano roba una lancha de pesca de su trabajo para irse a Cuba, porque “Está cansado de vivir en Estados Unidos (…)”. Varado en aguas norteamericanas, pide auxilio y lo han detenido.

Aunque lo común es la emigración en sentido inverso, no son tan pocos los que, después de haber emigrado, no soportan vivir en Estados Unidos e intentan regresar como pueden. El detalle de interés es que roba embarcación. ¿Por qué? Supongamos que no tenía el dinero para pagarse un boleto, o quizás pensó que si los medios de Miami elogian a quienes roban naves en Cuba, ellos tendrán igual trato por su travesía.

Realmente, lo que se sabe de la última persona que robó un pequeño avión para salir de Cuba es que debe ser repatriado y que será devuelta la nave. Cuba ha denunciado muchas veces a lo largo de los años lo que ocurre cuando se estimula la emigración con medidas de asfixia económica y se encarecen o se cierran los caminos legales. Sólo otra razón para reevaluar a profundidad el tema migratorio y las políticas que han estimulado estas prácticas por tanto tiempo.

En conclusión, que es muy importante que se retomen los acuerdos y Estados Unidos cumpla con su parte. Como Cuba.