Cuba mercado en MLC, un mal necesario

Foto Abel Rojas Barallobre/ JR
Foto Abel Rojas Barallobre/ JR

La ampliación del pequeño circuito de venta en moneda libremente convertible ha pasado a ser el centro de las críticas de algunos.

Es que pocos países asumen una dolarización total de su economía, como han hecho Ecuador, Panamá o El Salvador, o parcial, como es el caso cubano.

Lo cierto es que a veces las circunstancias empujan a tomar medidas que no son del agrado de todos y que hasta pueden ser vistas como negativas, pero también la terca realidad confirma la necesidad de esas decisiones.

La creación en Cuba de las tiendas en moneda libremente convertible, donde por cierto solo se paga con dinero plástico, es decir con tarjetas, es un recurso que puede verse como una solución que beneficia solo a un grupo con acceso a las divisas.

Pero cuando se ahonda en la medida se comprueba que las cosas son mucho más complejas.

Cuba mercado en MLC, un mal necesario

Buscando divisas

Para nadie es un secreto que el país vive con serios problemas económicos, agravados por la llegada del nuevo coronavirus, pero que estaban presentes desde antes.

Nuestras propias deficiencias estructurales y el apretón al bloqueo que ha dado la Administración Trump, se confabularon con la pandemia para prácticamente cerrar nuestras fuentes de ingresos. Por eso, el gobierno tiene que apelar a la recaudación de divisas extranjeras que permitan darle vitalidad a una economía muy dependiente de la importación.

Ese es el sentido de las ventas en moneda libremente convertible, que además garantizará mejorar la oferta en el circuito que funciona en Pesos Cubanos Convertibles (CUC) y Pesos cubanos (CUP).

Hay que darle tiempo de maduración a esa medida para poder medir su efectividad, porque esas tiendas solo son un mal temporal y necesario.